El cuerpo situado. Una ascética del cuidado

La tesis que aquí presentamos quiere señalar el cuidado como aquel elemento que permite vislumbrar una característica de la naturaleza humana no lo suficientemente señalada, a saber, la vulnerabilidad. Este señalamiento tiene un calado político que también queremos sacar a la luz. Saturados por los...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Bañeras Capell, Ignacio
Tipo de recurso: tesis doctoral
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2015
País:España
Institución:CBUC, CESCA
Repositorio:TDR. Tesis Doctorales en Red
OAI Identifier:oai:www.tdx.cat:10803/393980
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10803/393980
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Narcisisme
Narcisismo
Narcissism
Subjectivitat
Subjetividad
Subjectivity
Ascetisme
Ascetismo
Asceticism
Frustració
Frustración
Frustration
Ciències Humanes i Socials
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Descripción
Sumario:La tesis que aquí presentamos quiere señalar el cuidado como aquel elemento que permite vislumbrar una característica de la naturaleza humana no lo suficientemente señalada, a saber, la vulnerabilidad. Este señalamiento tiene un calado político que también queremos sacar a la luz. Saturados por los dictados de un sistema mercantil que prima la movilidad y monopoliza el acervo de significados existenciales, vivimos olvidados de nosotros mismos, del otro y de nuestro entorno. Ello nos obliga a adentramos en los motivos que hacen posible dicha configuración, entrando en liza con una de las problemáticas que han caracterizado la trayectoria de la filosofía desde los inicios de la Modernidad, a saber, el papel del sujeto como categoría epistemológica y de la subjetividad resultante. Si la subjetividad es el campo donde se expresa nuestra alienación, poderla sacar a la luz, de la forma como se nos muestra actualmente, nos abre al acto político de la toma conciencia y, a la vez, a una ejercicio filosófico. Seguidamente, poder comparar la figura de la enajenación con la de la neurosis no sólo nos permite acercarnos a su comprensión de una forma paralela a como la vivimos, sino que nos permite adueñarnos de nuestras propias estrategias que, hoy, convergen con la direccionalidad que impone el mercado, y, finalmente, nos faculta a rescatar nuestra responsabilidad para nuestra forma de vida. Haber recorrido el periplo de nuestra alienación nos permitirá encarar mejor su crítica y comprender, con más calado, unas alternativas que recogen la vulnerabilidad como aquello que nos abren a una actitud de cura. Finalmente, esta tarea de cuestionamiento de lo propio enlaza con la dimensión práctica y olvidada de la filosofía que queremos rescatar mediante la figura de las ascéticas y que nos empuja a realizar una tarea de frustración para nuestra subjetividad narcisista.