Relación bidireccional entre el consumo de alcohol de riesgo, ansiedad y depresión en adolescentes

La adolescencia es considerada un periodo vulnerable en el inicio del consumo de sustancias y el desarrollo de trastornos ansiosos y/o depresivos. Algunas teorías sugieren vínculos bidireccionales entre estas variables. El modelo de la automedicación emocional propone que las personas recurren al co...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Payá López, Sofía
Tipo de recurso: tesis de maestría
Fecha de publicación:2024
País:España
Institución:Universidad Miguel Hernández de Elche
Repositorio:REDIUMH. Depósito Digital de la UMH
OAI Identifier:oai:dspace.umh.es:11000/33763
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/11000/33763
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Adolescentes
Ansiedad
Depresión
CDU::1 - Filosofía y psicología::159.9 - Psicología
Descripción
Sumario:La adolescencia es considerada un periodo vulnerable en el inicio del consumo de sustancias y el desarrollo de trastornos ansiosos y/o depresivos. Algunas teorías sugieren vínculos bidireccionales entre estas variables. El modelo de la automedicación emocional propone que las personas recurren al consumo de alcohol como una vía de escape del malestar. La teoría del afecto negativo inducido por sustancias hipotetiza que el consumo de alcohol de riesgo puede provocar la aparición de emociones desagradables (ansiedad y/o depresión). Sin embargo, la evidencia empírica disponible es todavía contradictoria. El objetivo de este estudio fue examinar la relación entre la ansiedad, la depresión y el consumo de alcohol de riesgo en una muestra de adolescentes de 15 a 18 edad en dos periodos: una evaluación inicial y un seguimiento a los 6 meses. Se probaron cuatro modelos diferenciales a través de un ANOVA de medidas repetidas. Este análisis se empleó para evaluar el efecto principal del consumo de alcohol de riesgo en la sintomatología ansioso-depresiva y el efecto principal de la sintomatología ansioso-depresiva en el consumo de alcohol de riesgo, así como su interacción con el sexo. Los resultados arrojaron evidencia tendencial a favor del modelo de automedicación emocional, pues se observó que el consumo de alcohol de riesgo reducía la sintomatología ansiosa y depresiva en los cuatro modelos en el seguimiento a los 6 meses.