Sedes regiae : ideología y propaganda imperial como legitimación de las nuevas monarquías germanas : los ostrogodos en Italia y los visigodos en Hispania

RESUMEN: La desintegración del Imperio romano de Occidente favoreció la implantación y consolidación de numerosas monarquías de origen germano en los territorios que habían pertenecido a la administración romana occidental, supliendo de esta forma el vacío de poder tras la caída del último emperador...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Eguiluz Méndez, Carmen
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2016
País:España
Institución:Universidad de Cantabria (UC)
Repositorio:UCrea Repositorio Abierto de la Universidad de Cantabria
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.unican.es:10902/9967
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10902/9967
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Ideología
Propaganda
Ostrogodos
Visigodos
Ideology
Ostrogoths
Visigoths
Descripción
Sumario:RESUMEN: La desintegración del Imperio romano de Occidente favoreció la implantación y consolidación de numerosas monarquías de origen germano en los territorios que habían pertenecido a la administración romana occidental, supliendo de esta forma el vacío de poder tras la caída del último emperador de Roma. La intención de estos reyes fue la de establecer monarquías de carácter universal, en las que godos y romanos convivieran por igual, para lo que asumieron modos de actuar que los asemejaron a la figura de los emperadores romanos. El objetivo de esta Tesis Doctoral es analizar y estudiar las formas directas de propaganda política de la que hicieron uso los monarcas ostrogodos y visigodos y la plasmación en ella de los principios ideológicos de la tradición romana que sustentaron su política, con el fin de saber si estos pretendían presentarse a sus súbditos, godos y romanos, como verdaderos continuadores de la tradición romana, alter ego del emperador de oriente, o si por el contrario fue la vía que encontraron para consolidar y fortalecer su poder ante romanos y godos, disputando además la autoridad imperial oriental, al demostrar que su poder no estaba supeditado al emperador de Constantinopla, único heredero legítimo del extinto Imperio de Roma.