Tratamiento del mastocitoma canino con un inhibidor de la tirosina quinasa. A propósito de un caso clínico

La formación del mastocitoma (MCT) se debe a la proliferación incontrolada de mastocitos o células cebadas, siendo el tumor cutáneo maligno más frecuente en la especie canina con una prevalencia de alrededor de un 20 % con respecto a los tumores de piel. Este tumor se caracteriza por un comportamien...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Machicote Goth, G., Cobián, Ana, Díaz-Santiago, Fernando
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2011
País:España
Institución:Universitat Autònoma de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ddd.uab.cat:128837
Acceso en línea:https://ddd.uab.cat/record/128837
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Mastocitoma canino
Masitinib
Canine mast cell tumor
Descripción
Sumario:La formación del mastocitoma (MCT) se debe a la proliferación incontrolada de mastocitos o células cebadas, siendo el tumor cutáneo maligno más frecuente en la especie canina con una prevalencia de alrededor de un 20 % con respecto a los tumores de piel. Este tumor se caracteriza por un comportamiento y una progresión muy impredecibles, variando su agresividad de acuerdo a su grado de diferenciación celular. Su aspecto clínico es tan variable que puede hacer de su diagnóstico clínico un verdadero desafío. El objetivo de este artículo es la descripción del manejo terapéutico y de sus resultados en el tratamiento de un paciente canino Bóxer con dos tumores mastocíticos no resecables de grado II en estadío IV, utilizando un inhibidor de la tirosina quinasa (Inhibidor TK) denominado masitinib (Masivet®), a 12,5 mgs/kg, diariamente y por vía oral. Cabe mencionar que en este caso, por estudio de secuenciación genética, el MCT era de receptor c-Kit no mutado. En nuestro caso, el tratamiento de esta neoplasia en un paciente en estado terminal, con la utilización de esta nueva droga en veterinaria, ha sido una experiencia muy satisfactoria, sin haber comprobado efectos colaterales y logrando una sobrevida de buena calidad durante casi 8 meses.