El seguro como herramienta de acción social para garantizar la seguridad alimentaria: promoción de la resiliencia de la agricultura al cambio climático en las regiones más vulnerables

Durante las últimas décadas, se ha venido evidenciando un proceso de degradación de los ecosistemas como respuesta a un modelo de desarrollo en el que prima la rentabilidad económica, sobre la rentabilidad social y ambiental. La pérdida de biodiversidad y el cambio climático, son quizás el exponente...

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Detalhes bibliográficos
Autor: Brändle Martínez, Manuela Tatiana
Formato: tesis de maestría
Fecha de publicación:2014
País:España
Recursos:Universidad Nacional de Educación a Distancia
Repositorio:e-spacio. Repositorio Institucional de la UNED
Idioma:español
OAI Identifier:oai:e-spacio.uned.es:20.500.14468/21548
Acesso em linha:https://hdl.handle.net/20.500.14468/21548
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:53 Ciencias Económicas
resiliencia
cambio climático
agricultura
seguros
seguridad alimentaria
Descrição
Resumo:Durante las últimas décadas, se ha venido evidenciando un proceso de degradación de los ecosistemas como respuesta a un modelo de desarrollo en el que prima la rentabilidad económica, sobre la rentabilidad social y ambiental. La pérdida de biodiversidad y el cambio climático, son quizás el exponente más visible de este fenómeno. Condiciones meteorológicas extremas, que se traducen en pérdida de cosechas y recursos naturales, tienen consecuencias especialmente devastadoras para las regiones más empobrecidas del mundo: pobreza, hambre y migraciones, que hacen cada vez mayor la brecha de desigualdad entre países y comprometen seriamente la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Pequeños agricultores y explotaciones familiares, que sustentan a un tercio de la población mundial, se enfrentan a un gran reto: garantizar la producción agrícola y la economía de subsistencia ante una situación de cambio. Esto no es nuevo en la historia de la humanidad, los sistemas agrícolas tradicionales y la selección de distintas variedades de cultivo, suponen una fuente de conocimiento que ha dado lugar a ecosistemas resistentes a las condiciones climáticas cambiantes, garantizando la provisión de alimentos y servicios durante generaciones. Sin embargo, se presentan nuevos desafíos para afrontar la crisis alimentaria: la intensificación de los sistemas productivos, el mercado globalizado, la proliferación de multinacionales y la competencia con otros usos, como los agrocombustibles, unido a la velocidad e intensidad del cambio climático y el aumento de la recurrencia de los fenómenos meteorológicos extremos. Ante esta situación de cambio, se deben buscar medidas que permitan, a las regiones más vulnerables, proteger sus recursos naturales y económicos y adaptarse a los impactos del cambio climático, para garantizar la disponibilidad y accesibilidad de alimento a millones de personas. En este escenario surgen nuevas oportunidades de negocio y compromiso social para las compañías de seguros, que pueden aportar sus conocimientos y experiencia en gestión del riesgo, incentivar comportamientos menos arriesgados y reducir el impacto económico de las catástrofes naturales en las regiones más desfavorecidas.