La dependencia energética de la Unión Europea y de España

Motivación En las últimas décadas, se ha incrementado la dependencia de la Unión Europea (UE) y de España con respecto a terceros países en la importación de productos energéticos. Dada la relevancia de dichos productos en las cadenas de producción, esta dependencia puede constituir una fuente de vu...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Balteanu, Irina, Viani, Francesca
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2023
País:España
Institución:Banco de España
Repositorio:Repositorio Institucional del Banco de España
OAI Identifier:oai:repositorio.bde.es:123456789/30252
Acceso en línea:https://repositorio.bde.es/handle/123456789/30252
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Dependencia energética
Importaciones de productos energéticos
Vulnerabilidad
Inflación
Energía y política energética
Comercio internacional
Globalización
F1
F14
F5
F6
Q4
Unión Europea
Energía
Descripción
Sumario:Motivación En las últimas décadas, se ha incrementado la dependencia de la Unión Europea (UE) y de España con respecto a terceros países en la importación de productos energéticos. Dada la relevancia de dichos productos en las cadenas de producción, esta dependencia puede constituir una fuente de vulnerabilidad para las economías europeas. Ideas principales •Entre los productos energéticos importados de terceros países y que presentan una mayor vulnerabilidad a disrupciones en el comercio internacional, destacan el gas natural, el uranio, la antracita, el petróleo y el carbón, todos ellos escasos dentro de la UE, de difícil sustitución y, en general, concentrados en pocos proveedores. •Los principales países de la UE difieren en el grado de dependencia externa, los proveedores de productos energéticos y la vulnerabilidad de sus exposiciones. España presenta una mayor dependencia de terceros países, aunque sus importaciones son más diversificadas entre distintos proveedores. •La invasión rusa de Ucrania está alterando los patrones de dependencia energética externa de la UE, debido a una reducción sustancial de las importaciones europeas de productos energéticos provenientes de Rusia, que ha dejado de ser el principal proveedor de productos energéticos para la UE.