La vida entre los restos y la vida de los restos. Espacio, Infraestructuras y Residuos. Una etnografía de los chatarreros senegaleses de Barcelona

[spa] El objetivo de este proyecto es describir las relaciones que un colectivo marginado de chatarreros senegaleses de Barcelona establece con los residuos, las infraestructuras y el espacio urbano en el desarrollo de su particular actividad laboral cotidiana de recuperación de residuos. Los hombre...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Chemás Rendón, Mauricio
Tipo de recurso: tesis doctoral
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2021
País:España
Institución:Universidad de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de la UB
OAI Identifier:oai:diposit.ub.edu:2445/185050
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/2445/185050
http://hdl.handle.net/10803/674097
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Antropologia urbana
Marginació social
Reciclatge de residus
Urban anthropology
Social marginality
Waste recycling
Descripción
Sumario:[spa] El objetivo de este proyecto es describir las relaciones que un colectivo marginado de chatarreros senegaleses de Barcelona establece con los residuos, las infraestructuras y el espacio urbano en el desarrollo de su particular actividad laboral cotidiana de recuperación de residuos. Los hombres de este colectivo en concreto arribaron a territorio español como parte de la tercera gran oleada migratoria desde el Senegal, la mayoría de los interlocutores principales entre 2004 y 2008, experimentando un drástico proceso de desterritorialización que, además del desprendimiento de su territorio de origen, implicó también la restricción al tránsito, el internamiento y un posterior abandono institucional. Ya en Barcelona la organización en torno al trabajo y la colectivización resultaron fundamentales a la supervivencia para unos hombres en una clara condición de marginalidad socioeconómica y de ausencia de reconocimiento, pero, en función de su masiva forma de habitar y trabajar en ocupaciones ilegales, fueron rápidamente desactivados. Después de un masivo y mediático desalojo en junio de 2012 y de una compleja dispersión geográfica inmediata, un reducido grupo de ellos ocupó un nuevo lugar hacia mediados de 2015, de donde surge esta etnografía. Allí, en la Sunu Village, algunos de los “chatarreros del Poblenou” procuraban mantener la centralización del trabajo colectivo y, así, asegurar la supervivencia mínima y cierta forma de reproducción y organización. En el lugar del trabajo colectivo la centralidad de la práctica de la recuperación era más que evidente, se instauraba como el mecanismo fundamental de aprovisionamiento productivo y reproductivo que hace de los residuos herramientas de trabajo, bienes de consumo y mercancías. Estos procesos de transformación de los residuos implican, en unos casos, una restitución funcional orientada a la recuperación de determinadas utilidades y, en otros, toma forma de dinámica de recuperación del valor que reincorpora mercantilmente los objetos de descarte. Siguiendo este último cauce, en la práctica del intercambio los chatarreros participan en la creación de un valor marginal que solo ellos, como marginados, deben procurarse, en una relación en la que, además, el trabajo sufre una abstracción radical y elemental y las jerarquías expresan una clara condición de explotación. Por su parte, la obtención de los residuos mediante la práctica de la recolección implica una intromisión forzosa y disruptiva en el espacio urbano y una lucha constante contra la norma, la normalidad y las restricciones funcionales del espacio mismo que, a pesar de todo, logran desbordar. Este conflicto deriva en una contundente y necesaria apropiación instrumental del espacio que, no obstante, se sucede presionada justamente por las potentes restricciones de acción y participación espacial. A través de sus relaciones espaciales e instrumentales con los sistemas oficiales de la movilidad urbana y de la circulación de los residuos, los chatarreros producen su propia infraestructura paralela, en la que desarrollan una ecología simbiótica del reciclaje que funciona como un sistema con sus propias reglas y ajustes sobre la marcha, y se hacen coparticipes de la producción de su propio espacio residual y marginal. Finalmente, las relaciones fortuitas con ciertos procesos del desarrollo urbano han producido una mayor disgregación del colectivo, un deterioro progresivo de sus condiciones materiales y físicas de existencia y el desalojo definitivo de la Sunu Village. Un endurecimiento de la individuación y una nueva dispersión geográfica acompañan un proceso acumulativo, radical e infranqueable de marginación que conduce una experiencia residual en términos físicos y sociales. Los hombres terminaron por emular la condición de su objeto de trabajo convirtiéndose ellos mismos en residuos a lo largo de un proceso migratorio sin fin sobre el que se afinca el sentido del fracaso y de una vida desperdiciada.