La influencia del estado modernista en el desarrollo del esoterismo popular salvadoreño. El caso del Hermano Maximiliano Hernández Martínez
El esoterismo es hoy en día una de las principales manifestaciones de la cultura popular latinoamericana. A esta enorme e indefinida matriz cultural pertenece el culto a los Hermanos Espirituales, también conocidos en El Salvador como patronos populares o sencillamente como santos apócrifos. Se trat...
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| Tipo de recurso: | capítulo de libro |
| Fecha de publicación: | 2021 |
| País: | España |
| Institución: | Universidad Nacional de Educación a Distancia |
| Repositorio: | e-spacio. Repositorio Institucional de la UNED |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:e-spacio.uned.es:20.500.14468/30672 |
| Acceso en línea: | https://hdl.handle.net/20.500.14468/30672 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | 5504.03 Historia medieval Modernismo Político Teosofía Nacionalismo Palingenésico Secularización Espiritismo Esoterismo Religión Martinato Maderismo Sandinismo Political Modernism Palingenetic Nationalism Secularization Spiritism Theosophy Esotericism Religion |
| Sumario: | El esoterismo es hoy en día una de las principales manifestaciones de la cultura popular latinoamericana. A esta enorme e indefinida matriz cultural pertenece el culto a los Hermanos Espirituales, también conocidos en El Salvador como patronos populares o sencillamente como santos apócrifos. Se trata de un fenómeno cultural extremadamente subalterno e invisibilizado tanto por prejuicios sociales como por falta de audacia científica. La dificultad que esto implica para el estudio de los orígenes históricos de esta expresión vernácula de la cultura solo puede ser sorteada empleando una metodología desprejuiciada y altamente multidisciplinar. El estudio de la memoria y la oralidad desplegada en torno a los Hermanos Espirituales nos sitúa rápidamente ante el martinato. El presidente Hernández Martínez (1931-1944) apostó fuerte por la radiodifusión y la incipiente cultura de masas para promocionar la teosofía, el heliocentrismo, el vitalismo, el espiritismo y otras herramientas esotéricas típicas también de regímenes como el maderismo mexicano. Igualmente cabe establecer continuidades con discursos como el sandinista nicaragüense con el que el martinato compartió causas como el antiimperialismo, el unionismo centroamericano y el indigenismo. Todo ello puede ser leído como una expresión de ultranacionalismo palingenésico, típico del modernismo político y caracterizado también por el caudillismo, el totalitarismo, el populismo y el regeneracionismo, propios también de los fascismos europeos. El fin ultimo de los modernismos políticos no es otro que el fortalecimiento del estado-nación con una sacralidad equivalente a la del cristo-centrismo de la teología católica. La hipótesis de la presente investigación es que este postrero esfuerzo secularizador destinado a la exaltación nacionalista característica del estado modernista puso en circulación nuevos discursos de autoridad que accidentalmente pudieron ser apropiados por el pueblo para dar salida a necesidades específicas y expresiones típicamente vernáculas de la cultura salvadoreña como el culto a los Hermanos Espirituales. |
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