Adaptando a Shakespeare para esencializar la conversión hippie-yuppie

En 1991, My Own Private Idaho (Mi mundo privado) de Gus Van Sant, representó tal vez la que fuera una de las expresiones cinematográficas más acabadas de un determinado tipo juvenil -apático y desencantado- que venía prefigurándose a lo largo de la década anterior. Esta película establece un preciso...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Ventura Comas, Alejandro
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2017
País:España
Institución:Universitat Autònoma de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ddd.uab.cat:213784
Acceso en línea:https://ddd.uab.cat/record/213784
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Rebeldía
Apatía
Hippie
Yuppie
Shakespeare
Posmodernidad
Rebellion
Apathy
Postmodernity
Descripción
Sumario:En 1991, My Own Private Idaho (Mi mundo privado) de Gus Van Sant, representó tal vez la que fuera una de las expresiones cinematográficas más acabadas de un determinado tipo juvenil -apático y desencantado- que venía prefigurándose a lo largo de la década anterior. Esta película establece un preciso y sofisticado diálogo interfílmico en cada una de sus escenas con Easy Rider (Busco mi destino), otro filme emblemático, pero éste, de la década de los sesenta. En el balance que Gus Van Sant procesa del fracaso de la rebeldía sesentista desde una óptica posmoderna, hay un momento culminante cuándo Scott -a través de un monólogo inspirado en Enrique IV de Shakespeare-, expresa su mutación en yuppie ante el desconcierto de Bob "el pordiosero". La adaptación de los personajes shakesperianos (Scott como el Príncipe Hal y Bob como Falstaff) y su traslación a un contexto histórico contemporáneo (Scott se refiere a Bob como «maestro psicodélico» en una referencia explícita a los años sesenta) estaría expresando la clara intención del director de universalizar y esencializar ese fracaso: la rebeldía sesentista fracasa en su intento de transformación radical del mundo porque la conversión hippie-yuppie estaría ya preestablecida e inscrita de antemano en la naturaleza de un joven que, inexorablemente, más tarde o más temprano, devendrá en adulto. En este trabajo, nos proponemos analizar en detalle este diálogo interfílmico sobre bases shakesperianas, reflexionando, a su vez, sobre la validez o no de este proceso de (des)historización que el director propone.