Mütter, Monster, Manipulation: Weibliche Schöpfung und das Unheimliche in Little Joe und Frankenstein.
[ES] Little Joe (2019) de Jessica Hausner combina de manera sutil cuestiones de viabilidad biotecnológica con una reflexión feminista sobre la maternidad, el control y la regulación de los afectos. En comparación con Frankenstein (1818) de Mary Shelley, el artículo desarrolla un análisis interdiscip...
| Autor: | |
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2026 |
| País: | España |
| Institución: | Universidad de Salamanca (USAL) |
| Repositorio: | GREDOS. Repositorio Institucional de la Universidad de Salamanca |
| OAI Identifier: | oai:dnet:gredos______::4a50bffa86cf2863e986909258b39af3 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/10366/170957 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Little Joe Jessica Hausner Frankenstein Lo extraño Lo siniestro Maternidad Alienación 6202.02 Análisis Literario |
| Sumario: | [ES] Little Joe (2019) de Jessica Hausner combina de manera sutil cuestiones de viabilidad biotecnológica con una reflexión feminista sobre la maternidad, el control y la regulación de los afectos. En comparación con Frankenstein (1818) de Mary Shelley, el artículo desarrolla un análisis interdisciplinar de dos relatos de creación artificial en los que la relación entre creador/a y criatura se aborda desde perspectivas éticas, emocionales y políticas. En este contexto, se pone especial énfasis en el concepto psicoanalítico de lo siniestro (Freud), así como en el síndrome de Capgras como motivo cinematográfico de la alienación emocional. El texto muestra cómo ambas obras reflejan miedos estructurales a la pérdida de control, a la manipulabilidad afectiva y a la autodeterminación femenina, cada una a su manera, pero con una intensidad existencial similar. Así, la película de Hausner puede leerse no solo como una variación contemporánea del mito de Frankenstein, sino también como una contribución a una ética feminista de la responsabilidad en la era de las tecnologías emocionales. |
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