| Sumario: | Desde el siglo XVI las relaciones entre los distintos Estados de Italia y la monarquía española fueron muy intensas. Algo que vino a potenciarse con Isabel de Farnesio y su preocupación por la recuperación de los territorios que anteriormente habían pertenecido a la monarquía española. Testigo que será recogido por su nieta, María Luisa de Parma, que mediante la política matrimonial intentará establecer una relación más estrecha con el ducado de Parma. María Luisa era hija de Felipe I, duque de Parma (hermano de Carlos III de España) y de la princesa Luisa Isabel de Borbón. En 1765 casó con el entonces príncipe de Asturias, Carlos de Borbón, futuro Carlos IV. Era una joven bien instruida, que hablaba castellano, francés e italiano y que pronto comenzó a cumplir con la labor de la maternidad con sucesivos partos y, tras un largo periodo como princesa de Asturias, en 1788 se convertía en reina de España. El objetivo primordial de este capítulo es dar a conocer el papel relevante la esposa de Carlos IV tuvo en la diplomacia entre el ducado de Parma y la monarquía española. Es aquí donde la reina María Luisa emerge como agente imprescindible de la diplomacia. Gracias al estudio de la documentación que presentamos en este trabajo, podemos demostrar el significativo papel de la reina en las relaciones hispano-italianas en los convulsos años de la República francesa y el Imperio napoleónico, reivindicando la importancia de los roles femeninos en política y diplomacia.
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