Hebrón, la otra Jerusalén

Hoy, el conflicto palestino-israelí, simbolizado por la convulsa y dramática singularidad de la milenaria ciudad de Hebrón, se vuelve a situar en el centro de atención de las Relaciones Internacionales y los Estados Unidos de Barak Obama. Son muchos, sin embargo, los obstáculos hacia la paz. Uno de...

ver descrição completa

Detalhes bibliográficos
Autor: Basallote Marín, Antonio
Formato: artículo
Fecha de publicación:2009
País:España
Recursos:Universidad Autónoma de Madrid
Repositorio:Biblos-e Archivo. Repositorio Institucional de la UAM
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.uam.es:10486/670222
Acesso em linha:http://hdl.handle.net/10486/670222
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:Conflicto palestino-israelí
Hebrón
Sionismo
Colonización territorial
Estudios Islámicos
Descrição
Resumo:Hoy, el conflicto palestino-israelí, simbolizado por la convulsa y dramática singularidad de la milenaria ciudad de Hebrón, se vuelve a situar en el centro de atención de las Relaciones Internacionales y los Estados Unidos de Barak Obama. Son muchos, sin embargo, los obstáculos hacia la paz. Uno de los más serios y potenciales impedimentos sigue siendo el ímpetu sionista de maximalismo territorial del fundamentalismo judío israelí centrado en Cisjordania (Judea y Samaria para los sionistas) y punta de lanza de la colonización. Hebrón y Jerusalén, dos ciudades indisolublemente unidas a lo largo de la historia y al conflicto palestino-israelí (y por ello, a su eventual resolución), son los principales objetivos de la colonización política y religiosa. Centrándose en los lugares arquitectónicos más simbólicos e históricos de la ciudad por un lado; y en el problema del fundamentalismo hebreo y la colonización, por otro, el artículo intentará trazar sucintamente las líneas generales de la historia de Hebrón, por ser una ciudad milenaria clave con una historia sagrada similar para judíos, cristianos y musulmanes y por constituir el máximo ejemplo o exponente del conflicto palestino-israelí, ya que además de sufrir las heridas propias del resto de ciudades bajo ocupación y la controversia referente a los lugares venerados, se trata de la única ciudad palestina con colonias judías y checkpoints militares en el mismo casco antiguo