De la alambrada a la mexicanidad. Andanza y cerco del arte español del exilio de 1939 en tierras aztecas
Se contextualiza la trayectoria conjunta de los artistas españoles refugiados en el país azteca, mediante el análisis de las principales características de su inserción y de las etapas esenciales que desplegó su actividad e integración. Los artistas españoles exiliados en México, aunque coincidieran...
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| Tipo de recurso: | otro |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2009 |
| País: | España |
| Institución: | Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) |
| Repositorio: | DIGITAL.CSIC. Repositorio Institucional del CSIC |
| OAI Identifier: | oai:digital.csic.es:10261/22589 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/10261/22589 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Artistas españoles exiliados Arte español exiliado Arte español transterrado Exilio español de 1939 Arte entre 1939 y 1960 Arte español trasplantado a México Arte español del siglo XX Arte mexicano del siglo XX Mexicanidad artística Nacionalismo artístico Realismo social Arte abstracto |
| Sumario: | Se contextualiza la trayectoria conjunta de los artistas españoles refugiados en el país azteca, mediante el análisis de las principales características de su inserción y de las etapas esenciales que desplegó su actividad e integración. Los artistas españoles exiliados en México, aunque coincidieran con los creadores anfitriones en las preocupaciones ideológicas y sociales, en realidad se toparon con un nuevo cerco: el que imponían las circunstancias de la guerra mundial, la ilusión sobre la provisionalidad de su hospedaje mexicano –que pensaban que acabaría a la par que ese conflicto bélico– y, sobre todo, el dominio del escenario artístico azteca que, con apoyo oficial y estímulo hacia los presupuestos estéticos de alto contenido social, ejercían los muralistas surgidos de la Revolución. El cerco que aprisionaba la expresión plástica, además, se prolongaría en exceso y acabaría por ofrecer una gran paradoja: la de que, estos artistas exiliados, que supuestamente habían iniciado su peregrinaje anhelando, en algún modo, también mayor libertad creativa que la presentida en la España de Franco, se encontraron con que los artistas renovadores que se quedaron allá, a pesar de otras muchas trabas y limitaciones impuestas por la dictadura, alcanzaron y generalizaron las experiencias del arte abstracto –que ya se practicaban en el solar ibérico a finales de los años cuarenta–, antes que los que arribaron a México, donde el dominio del realismo social hizo que esa situación plástica no llegara hasta finales de los años cincuenta. |
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