Lacedaemonia capta (II): El paradigma espartano en Roma desde mediados del siglo I a finales del siglo III

Este artículo constituye la segunda parte de un estudio dedicado al uso, apropiación e instrumentalización que las fuentes clásicas bajo el Principado romano hicieron de Esparta y de los espartanos. Si la primera parte se cerraba en los albores de la Segunda Sofística, ahora nos ocupamos en amplitud...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Fornis Vaquero, César Antonio
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2025
País:España
Institución:Universidad de Sevilla (US)
Repositorio:idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla
OAI Identifier:oai:idus.us.es:11441/176616
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/11441/176616
http://dx.doi.org/10.18239/vdh_2025.14.10
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Recepción
Paradigma
Segunda Sofística
Exemplum
Reception
Paradigm
Second Sophistic
Descripción
Sumario:Este artículo constituye la segunda parte de un estudio dedicado al uso, apropiación e instrumentalización que las fuentes clásicas bajo el Principado romano hicieron de Esparta y de los espartanos. Si la primera parte se cerraba en los albores de la Segunda Sofística, ahora nos ocupamos en amplitud de este movimiento cultural y de pensamiento que no fue ajeno a la alta política, aunque también nos aproximaremos a otros autores no adscritos al mismo, hasta alcanzar el final del siglo III. La conclusión es que los espartanos continuaron siendo un modelo de ejemplaridad sustentado no únicamente en su coraje e irreductibilidad en el campo de batalla, merecedores de glorias pasadas, sino también en valores como la moderación, la austeridad, la disciplina, el autocontrol, el comunitarismo, la obediencia a la ley o el hablar con los hechos antes que con las palabras. En este sentido, el paradigma espartano en este período fue más de sustancia ética y moral, diferente por tanto al paradigma político de las épocas clásica y helenística, cuando la Esparta de Licurgo encarnaba a la polis mejor gobernada, casi utópica, para los teorizadores que se preguntaban sobre el Estado ideal.