De vándalo a artista: Banksy

Desde antiguo, escribir en las paredes –grafiti– se ha interpretado como una forma de vandalismo cuando no de iconoclastia, sin embargo, el grafiti moderno surgido a finales de los años sesenta en Filadelfia se ha considerado como un modo de hacer arte. Años después, principalmente en los suburbios...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Moriente Díaz, David
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2015
País:España
Institución:Universidad Autónoma de Madrid
Repositorio:Biblos-e Archivo. Repositorio Institucional de la UAM
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.uam.es:10486/677349
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10486/677349
https://dx.doi.org/10.15366/anuario2015.002
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Banksy
Vandalismo
Apropiacionismo
Grafiti
Arte callejero
Arte contemporáneo
Ideología en el arte
Arte / Bellas Artes
Descripción
Sumario:Desde antiguo, escribir en las paredes –grafiti– se ha interpretado como una forma de vandalismo cuando no de iconoclastia, sin embargo, el grafiti moderno surgido a finales de los años sesenta en Filadelfia se ha considerado como un modo de hacer arte. Años después, principalmente en los suburbios de Nueva York, la emergente cultura del hip hop junto al grafiti dio lugar al primer arte callejero, extendido mundialmente y que ha llegado a configurarse como una práctica urbana bien conocida en Europa en los años noventa. Bajo el apodo de “Banksy”, el artista británico ha revolucionado la práctica del arte callejero en tanto que intervención política en la ciudad; de modo irónico, probablemente sea el artista callejero más conocido a pesar de su ocultarse con una máscara. Mediante el análisis del falso documental Exit Through the Gift Shop (2010) y del “Bemusement Park” (parque desconcertante) Dismaland (2015), la primera incursión de Banksy en el comisariado de una exposición colectiva, este artículo muestra cómo, a pesar de sus diferencias en cuanto al formato, las dos piezas comparten un mismo objetivo. Ambas se enfrentan al centro mismo de la cultura visual mediante el cuestionamiento de conceptos tales como los de original y autenticidad en la era del neoliberalismo y de las sociedades posmodernas