Mitteleuropa, África, París Kupka o la vía ornamental de lo moderno

La obra de František Kupka (Opocno, Bohemia oriental, 1871-Puteaux, París, 1957), uno de los principales pioneros de la pintura no objetiva, es la materialización de una vía a la abstracción que pasa por la inspiración y reivindicación del ornamento. Se trata de una vía poco transitada por el "...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Méndez Baiges, Teresa
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2010
País:España
Institución:Universidad de Sevilla (US)
Repositorio:idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla
OAI Identifier:oai:idus.us.es:11441/28360
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11441/28360
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Abstracción
Ornamento
Modernidad
F. Kupka
Máscara
Camuflaje
Abstraction
Ornament
Modernity
Mask
Camouflage
Descripción
Sumario:La obra de František Kupka (Opocno, Bohemia oriental, 1871-Puteaux, París, 1957), uno de los principales pioneros de la pintura no objetiva, es la materialización de una vía a la abstracción que pasa por la inspiración y reivindicación del ornamento. Se trata de una vía poco transitada por el "relato ortodoxo de la modernidad", que procede de la peculiar forma de entender la abstracción que se dio a principios del siglo XX en el centro y en el este de Europa, y que, gracias a emisores como el propio Kupka, acabaría anidando en el corazón de las vanguardias, en París, en torno al año 1912. Descansa en la idea de que la noción moderna de abstracción emerge del discurso teórico sobre el ornamento durante la edad contemporánea, y configura así el mapa de otra modernidad que va siguiendo, en este caso, el itinerario vital y estético de Kupka, desde su Bohemia natal a la mítica Viena fin de siècle, y de aquí, a su desembarco en París como destino definitivo, dejándose impregnar asimismo por estímulos procedentes de culturas no europeas, como la islámica, o ajenos a la alta cultura, como los folclóricos. Ésa es, en parte, la sustancia de la que está hecha lo moderno. Por eso este viaje, como aquí se explica, parece imprescindible para la configuración de alternativas a la lectura canónica de la modernidad.