Puesta en marcha de un Plan Nacional de Donación Cruzada y cadenas de trasplante en España. Expectativas de la donación altruista

El trasplante renal es el tratamiento que ofrece una mejor calidad de vida y una mayor supervivencia a los pacientes con insuficiencia renal crónica terminal, independientemente de la edad y del grado de morbilidad asociada a la enfermedad renal terminal. Como consecuencia, se ha producido una ampli...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Valentín Muñoz, María de la Oliva
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2017
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/22640
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/22640
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:617-089.843(043.2)
Trasplantes de órganos
Transplantation of organs
tissues
Cirugía
Nefrología y urología
3213 Cirugía
Descripción
Sumario:El trasplante renal es el tratamiento que ofrece una mejor calidad de vida y una mayor supervivencia a los pacientes con insuficiencia renal crónica terminal, independientemente de la edad y del grado de morbilidad asociada a la enfermedad renal terminal. Como consecuencia, se ha producido una ampliación en los criterios de inclusión en lista de espera renal y, a pesar de que en las últimas dos décadas la cifra de trasplantes renales no ha dejado de crecer, el desbalance entre la necesidad de trasplante renal y el número de donantes se mantiene año tras año. En los últimos veinte años se han puesto en marcha diferentes estrategias en España para incrementar la tasa de utilización de donantes fallecidos, como son: la instauración de programas de evaluación de la calidad y benchmarking en el proceso de donación de órganos, la expansión de los criterios de utilización de donantes fallecidos en muerte encefálica y la puesta en marcha de programas de trasplante de donantes fallecidos por parada cardiocirculatoria (asistolia). En su conjunto, estas estrategias han permitido incrementar el número de donantes, pasando de una tasa de 33,9 donantes por millón de población (pmp) en el año 2000 a 36 donante pmp en 2014. El número absoluto de trasplantes renales ha crecido de 2000 a 2552 en el mismo periodo. Sin embargo, las cifras alcanzadas siguen siendo insuficientes para hacer frente a la lista de espera en la que, al final de cada año, permanecen alrededor de 2000 pacientes. El trasplante renal de donante vivo es otra estrategia que además ofrece mejores resultados en cuanto a la supervivencia de injerto y paciente que el trasplante procedente de donante fallecido, con un riesgo bajo para el donante. Estos buenos resultados se mantienen aún entre aquellos receptores que no comparten antígenos de histocompatibilidad con su donante, lo que ha favorecido el trasplante entre individuos no genéticamente relacionados como pareja sentimental, familia política o amigos/as...