La calidad periodística en la cobertura de terremotos: Caso Ecuador

La calidad periodística remite a la rigurosidad en el tratamiento de la información tanto en el proceso de creación como de difusión de las piezas informativas. En este artículo se analiza la calidad de la cobertura de un terremoto, dependiendo si los medios son locales o extranjeros. Para ello se t...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Arrobo Agila, Juan Pablo, Mendoza Sierra, María Isabel, Aguaded, José Ignacio
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2020
País:España
Institución:Universidad de Huelva (UHU)
Repositorio:Arias Montano. Repositorio Institucional de la Universidad de Huelva
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ariasmontano.uhu.es:10272/18958
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10272/18958
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Terremoto
Calidad periodística
Desastres naturales
Ciberperiodismo
Noticias
Earthquake
News quality
Natural disasters
Cyberjournalism
News
Descripción
Sumario:La calidad periodística remite a la rigurosidad en el tratamiento de la información tanto en el proceso de creación como de difusión de las piezas informativas. En este artículo se analiza la calidad de la cobertura de un terremoto, dependiendo si los medios son locales o extranjeros. Para ello se toma como referencia el sismo del 16 de abril del 2016 acaecido en Ecuador y se observan 64 variables de análisis en dos periódicos: El Comercio de Quito (Ecuador) y El País (España). El método utilizado es mixto: desde lo cuantitativo se observan volumen y selección temática, tipología de fuentes y enfoques, géneros argumentativos y gráficos. Desde lo cualitativo, se recogen las perspectivas de los enviados especiales que cubrieron los primeros instantes de la crisis, con entrevistas realizadas a periodistas de diario El Comercio de Perú y a periodistas de El Comercio de Ecuador, diario El Universo y Teleamazonas. La muestra estuvo compuesta por 1.126 piezas informativas de El Comercio y 44 de El País. Entre otros hallazgos, se concluye que el interés de los medios, sean nacionales o extranjeros, es intenso durante las primeras 48 horas tras el desastre. Luego, se mantiene viva la coyuntura del hecho hasta el día 8, lapso en que la agenda gira entorno a las consecuencias del desastre natural y las historias de interés humano.