De diferencias, jerarquizaciones excluyentes, y materialidades de lo cultural. Una aproximación a la precariedad desde el feminismo y la teoría queer

El artículo es un conjunto de reflexiones teóricas sobre las formas en que el hecho de la diferencia sexual (y cultural) cobra dimensiones de desigualdad implícita y explícita, así como genera un sistema de exclusiones, en el dominio del sentido social del trabajo. De ahí la importancia de incorpora...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Romero Bachiller, María Del Carmen
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2003
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/58173
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/58173
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Estudios de género
Distribución
Cultura
Reconocimiento
Teoría Queer
Diversidad laboral
Justicia
Gender studies
Distribution
Culture
Recognition
Queer theory
Labour diversity
Justice
Sociología
Feminismo
Racismo
Trabajo
63 Sociología
5906.04 Raza
Descripción
Sumario:El artículo es un conjunto de reflexiones teóricas sobre las formas en que el hecho de la diferencia sexual (y cultural) cobra dimensiones de desigualdad implícita y explícita, así como genera un sistema de exclusiones, en el dominio del sentido social del trabajo. De ahí la importancia de incorporar la variable de género y las diferentes configuraciones de lo habitualmente considerado como cultural como categoría analítica, en los estudios sociales y políticos del trabajo, ya que introducir esta categoría puede posibilitar la transformación del concepto de sujeto histórico entendido tradicionalmente sólo como sujeto occidental masculino, y con esto producir una nueva conceptualización de lo social, incorporando la dimensión de la relación entre grupos sociales diferenciados, partiendo de que la relación entre tales grupos no es un hecho natural sino una interacción social construida e incesantemente remodelada, consecuencia y al mismo tiempo motor de la dinámica social. El concepto de diversidad, pues, es una categoría de análisis imprescindible, tanto para articular el de clase, etnia, género, sexualidad, nación o generación, como para permitir la revisión del mundo del trabajo como un conjunto de roles sociales excluyente, así como para trasformar el sistema de pensamiento o de representación que define culturalmente el mundo del trabajo como un sistema de exclusiones.