Neuroinflammation in first episodes of psychosis

[spa]Alrededor del 3% de la población general sufre un primer episodio de psicosis (PEP) a lo largo de su vida. Esta población es única para estudiar los trastornos psicóticos y la esquizofrenia, evitándose las principales variables de confusión. Varias hipótesis que implican al sistema inmune y pro...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Bioque Alcázar, Miquel
Tipo de recurso: tesis doctoral
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2013
País:España
Institución:Universidad de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de la UB
OAI Identifier:oai:diposit.ub.edu:2445/47946
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/2445/47946
http://hdl.handle.net/10803/125776
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Esquizofrènia
Psicosi
Marcadors bioquímics
Inflamació
Schizophrenia
Psychoses
Biochemical markers
Inflammation
Descripción
Sumario:[spa]Alrededor del 3% de la población general sufre un primer episodio de psicosis (PEP) a lo largo de su vida. Esta población es única para estudiar los trastornos psicóticos y la esquizofrenia, evitándose las principales variables de confusión. Varias hipótesis que implican al sistema inmune y procesos neuroinflamatorios se han propuesto como explicaciones etiológicas de la psicosis. La mayoría de estas evidencias se han encontrado en poblaciones con esquizofrenia establecida. Uno de los principales sistemas antiinflamatorios reguladores endógenos es el sistema endocannabinoide (SEC). Varios estudios lo han relacionado con los trastornos psicóticos. Además consumir cannabis uno de los factores de riesgo ambientales de psicosis más importantes y estudiados. En un primer estudio con 117 PEPs y 106 controles se evidenciaron condiciones inflamatorias sistémicas en los PEPs, identificando un aumento significativo de componentes de la vía de proinflamatoria principal del NFKB, junto con una disminución de la vía antiinflamatoira del 15d-PGJ2/PPARγ. Un hallazgo notable fue que el mediador antiinflamatorio 15d-PGJ2 podría ser utilizado como biomarcador plasmático de los PEPs. En un segundo estudio se reforzó la evidencia de alteraciones inflamatorias sistémicas en los PEPs. Tras 6 meses, la gran mayoría de los elementos solubles analizados ya aparecieron alterados de manera significativa, sugiriendo un mayor desequilibrio pro/anti-inflamatorio, potencialmente más dañino. En un tercer estudio se describió una disregulación periférica del SEC en los PEPs. Después de controlar por factores de confusión, el grupo de PEPs mostró una expresión reducida de las principales enzimas de síntesis (NAPE y DAGL) y un aumento de la degradación (FAAH y MAGL). El subgrupo de pacientes con antecedentes de consumo de cannabis importante mostró una menor expresión del receptor CB2, NAPE y DAGL en comparación con el grupo control, sin diferenciarse del subgrupo de no usuarios/esporádicos. La determinación de varios componentes de pro/antiinflamatorios y del SEC tiene un interesante potencial como marcadores biológicos y factores de riesgo/protección del PEP. A pesar de las limitaciones, los estudios que componen esta tesis han identificado condiciones de vulnerabilidad a sufrir un PEP relacionadas con vías pro/antiinflamatorias y el SEC periférico en una muestra muy bien caracterizada.