Para siempre, para todos. Los desafios de la universalidad a sesenta años de 1948.

Partiendo de los desaftos que ha supuesto para Europa la inmigración de los últimos años, el objeto del trabajo es el estudio de la relaeión entre la universalidad característica de los derechos humanos y el derecho a la identidad cultural. Se estudian y critican las explicaciones que han dado de es...

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Bibliographic Details
Author: Cianciardo-Rocca, J. (Juan)|||/items/a28d9961-38ec-474b-92bb-5d37489dc4e1
Format: article
Publication Date:2008
Country:España
Institution:Universidad de Navarra
Repository:Dadun. Depósito Académico Digital de la Universidad de Navarra
Language:Spanish
OAI Identifier:oai:dadun.unav.edu:10171/17350
Online Access:https://hdl.handle.net/10171/17350
Access Level:Open access
Keyword:Materias Investigacion::Derecho
Derechos Humanos
Multiculturalismo
Relativismo
Identidad cultural
Dignidad humana
Description
Summary:Partiendo de los desaftos que ha supuesto para Europa la inmigración de los últimos años, el objeto del trabajo es el estudio de la relaeión entre la universalidad característica de los derechos humanos y el derecho a la identidad cultural. Se estudian y critican las explicaciones que han dado de esa dinámica el asimilacionismo y el multiculturalismo relativista, y se busca una alternativa superadora a una y otra posición. La propuesta que se expone en el texto parte de la consideración de lo siguiente: a) los derechos humanos son derechos de la persona, fin en si misma y merecedora de respeto absoluto; b) la persona lo es en un determinado contexto social y cultural. La identidad personal es siempre, necesariamente, también identidad cultural; c) no parecen existir razones de peso para trazar distinciones fuertes entre el tratamiento juridico que debe brindarse a los derechos de primera generación y el que corresponde dar a los derechos de la segunda generación; d) por esto último, no resulta consistente el intento de imponer a los migrantes el respeto de los derechos humanos de la primera generación -intento que en si mismo es plausible- con el rechazo a esas mismas personas del disfrute de los derechos de segunda generación, la mayoria de las veces sólo con argumentos economicistas. Tampoco parece sustentable el intento exactamente contrario que lleva a cabo el multiculturalismo relativista: exigir o reclamar los derechos de la segunda generación sin aceptar la universalidad de los de la primera -o no hacerlo con todas sus consecuencias-.