La formación ética y en valores en la universidad y su relación con la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual: Una experiencia de aprendizaje servicio

[spa] Esta investigación está orientada a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual. Pero no se trata de una tesis orientada a personas con discapacidad, sino orientada a conseguir una sociedad donde la participación activa, la equidad y la responsabilidad marquen las r...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Geva López, Elisabet
Tipo de recurso: tesis doctoral
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2017
País:España
Institución:Universidad de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de la UB
OAI Identifier:oai:diposit.ub.edu:2445/109034
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/2445/109034
http://hdl.handle.net/10803/401760
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Discapacitats mentals
Aprenentatge servei
People with mental disabilities
Service learning
Descripción
Sumario:[spa] Esta investigación está orientada a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual. Pero no se trata de una tesis orientada a personas con discapacidad, sino orientada a conseguir una sociedad donde la participación activa, la equidad y la responsabilidad marquen las relaciones. Se considera la importancia de tomar conciencia de las relaciones que se establece con el otro, dado que las acciones -o no acciones- que se realizan a nivel persona y social, pueden tener consecuencias negativas sobre el otro. En el caso de las personas con discapacidad Barton (2009)1 apunta, que el lugar que estas ocupan en la sociedad y su nivel de estima, está sujeto a su posición en relación con las condiciones y relaciones que establecen con la sociedad. Desde nuestro punto de vista, y al igual que este autor, se ve la necesidad de implicación de la sociedad en cuestiones que superan las relativas al acceso y los recursos. Se trata simplemente de “la lucha por los derechos, la ciudadanía y la introducción de una legislación antidiscriminatoria” (Centro de Estudios para la Igualdad, 1994 –Equality Studies Center, en Barton, 2009, p.143). Se busca un camino hacia una sociedad más participativa, equitativa e inclusiva, en la que las personas con discapacidad sean consideradas desde su condición de ciudadanos y ciudadanas. Por ello, se parte desde una concepción de ciudadanía activa, cuya formación requiere de acciones pedagógicas orientadas a la persona en su globalidad, a la inteligencia, a la razón, al sentimiento y a la voluntad (Martínez, 2006), la cual será el instrumento y el camino para poder llegar a ser ciudadanos activos, con el compromiso de construir una sociedad inclusiva y despreciando la existencia de ciudadanías paralelas. La ética del cuidado dentro de este marco, nos aportará una manera de entender las relaciones entre las personas, así como una guía en las acciones pedagógicas, llevadas a cabo por los profesionales o personas de apoyo, siendo un elemento necesario para “la satisfacción de las necesidades básicas de todo individuo.” (Comins 2003, pág.142). Será pues la formación ética y en valores de los estudiantes universitarios, la que a nuestro parecer, se convierte en elemento esencial para incidir en la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual –así como de cualquier otro colectivo, que requiera una atención especial-. Esta formación se trabaja en esta tesis, desde proyectos de aprendizaje servicio orientados a fomentar la formación ética y en valores de los estudiantes. Para ello, se planteó el diseño y la aplicación de un proyecto de aprendizaje servicio en la universidad, con el objetivo de formar al estudiante sobretodo en el ámbito de la formación en valores y con la finalidad de conseguir un cambio de actitudes hacia las personas con discapacidad intelectual. Esta investigación ratifica nuestra creencia de que los proyectos de aprendizaje servicio ofrecen un espacio privilegiado para la participación y la formación en valores de los estudiantes, así como de los participantes, y a la vez, fomenta las relaciones y emociones que se establecen durante la consecución de los objetivos del proyecto, lo que promueve un cambio positivo de la actitud hacia las personas con discapacidad intelectual.