"Pien d'infinita e nobil meraviglia" o la pervivencia de Petrarca en el tono humano del Barroco hispánico

En nuestro trabajo de estudio y edición de los tonos humanos, estamos constatando que en el tono humano la música permitió que el eros barroco fuera, a parte de una erótica lingüística, plástica y visual, una erótica auditiva, sonora, que viniera a fortalecer, por un lado, una poética experimental a...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Josa, Lola, Lambea, Mariano
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2010
País:España
Institución:Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
Repositorio:DIGITAL.CSIC. Repositorio Institucional del CSIC
OAI Identifier:oai:digital.csic.es:10261/22361
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10261/22361
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Petrarquismo en la música
Música y poesía (Siglo XVII)
Música profana (Siglo XVII)
Música y literatura (Siglo XVII)
Tonos humanos (Siglo XVII)
Descripción
Sumario:En nuestro trabajo de estudio y edición de los tonos humanos, estamos constatando que en el tono humano la música permitió que el eros barroco fuera, a parte de una erótica lingüística, plástica y visual, una erótica auditiva, sonora, que viniera a fortalecer, por un lado, una poética experimental asentada en el poder de la palabra y en sus conexiones con el resto de códigos de comunicación, y, por otro, a asentar la primacía de la invención frente a la realidad. De hecho, si comparamos la evolución de la expresión verbal de los tonos humanos respecto a la del resto de manifestaciones poéticas del siglo, comprobamos que es más renacentista, pues se sigue nutriendo de toda la imaginería petrarquista y de los lugares comunes que exigía el argumento de amor, sin llegar a acomodar entre sus versos las licencias más atrevidas que el barroco poético iba introduciendo. Fue la música la que filtró con mayor precisión y rapidez las nuevas inquietudes estéticas, convirtiéndose ella misma en un lenguaje más independiente de la tradición inmediatamente anterior, en aras de la nueva concepción dramática del tiempo que podía manifestarse con mayor contundencia en un arte en movimiento, como decíamos al principio.