Social status, gender, classroom climate and bullying among adolescents pupils

El presente estudio ex post facto analiza la estructura de las relaciones sociales (en términos sociométricos y afectivos) y las características del clima socio-afectivo del aula y su relación con el bullying. La muestra estuvo compuesta por 421 adolescentes de edades comprendidas entre los 14 y 17...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Cerezo Ramírez, Fuensanta, Ato García, Manuel
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2010
País:España
Institución:Universidad de Murcia
Repositorio:DIGITUM. Depósito Digital Institucional de la Universidad de Murcia
OAI Identifier:oai:digitum.um.es:10201/14483
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10201/14483
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Bullying
Adolescentes
CDU::1 - Filosofía y psicología::159.9 - Psicología
Descripción
Sumario:El presente estudio ex post facto analiza la estructura de las relaciones sociales (en términos sociométricos y afectivos) y las características del clima socio-afectivo del aula y su relación con el bullying. La muestra estuvo compuesta por 421 adolescentes de edades comprendidas entre los 14 y 17 años, de 17 grupos aula de centros españoles de educación secundaria (241 varones y 180 mujeres). El nivel de prevalencia del bullying (17.6%) se distribuye de manera similar entre agresores y víctimas. Se encontraron importantes diferencias en género: tres de cada cuatro agresores y más de la mitad de las víctimas eran chicos. Los análisis multinivel confirmaron que todos los grupos aula presentan características similares en conductas bullying. Los resultados indican que, por lo general, aquellos que están implicados en la dinámica bullying son chicos, con bajo estatus social y con una percepción del clima del aula mas negativa que los no implicados, especialmente los sujetos víctimas que muestran serias dificultades en sus relaciones intrerpersonales. Así mismo, se encontró que las chicas suelen estar mejor adaptadas al ambiente escolar. Estos datos sugieren que un conjunto de variables sociales contribuyen a mantener el bullying e incluso podrían ser la clave para explicar por qué los niveles de bullying no disminuyen sensiblemente y por qué la incidencia es mayor en los chicos que en las chicas