El saber hacer emocional, destreza ineludible

Se reflexiona sobre las competencias necesarias para los orientadores en su marco de intervención: orientación profesional; orientación en los procesos de enseñanza-aprendizaje; atención a la diversidad y orientación para la prevención y el desarrollo. Muchas de esas competencias son de carácter emo...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Pérez Escoda, Núria, Bisquerra Alzina, Rafael
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2009
País:España
Institución:Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP)
Repositorio:Redined. Red de Información Educativa
OAI Identifier:oai:redined.educacion.gob.es:11162/36978
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11162/36978
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:orientación pedagógica
servicio de orientación
capacidad
desarrollo afectivo
educación cívica
Descripción
Sumario:Se reflexiona sobre las competencias necesarias para los orientadores en su marco de intervención: orientación profesional; orientación en los procesos de enseñanza-aprendizaje; atención a la diversidad y orientación para la prevención y el desarrollo. Muchas de esas competencias son de carácter emocional y se pueden organizar en cinco bloques: conciencia emocional, regulación emocional, autonomía emocional, competencias social y competencias para la vida y el bienestar. Por otro lado, la educación emocional puede tener una presencia en la tutoría y en la educación para la ciudadanía. Se impone la necesidad de desarrollar competencias emocionales en los orientadores para que puedan hacerse extensivas al profesorado, alumnado, familias y sociedad en general. .