La sentencia penal : cómo resolver definitivamente la cuestión criminal

[ES] La sentencia penal es la resolución jurisdiccional que pone fin al procedimiento penal, resolviendo definitivamente la cuestión criminal objeto del proceso (art. 141 LECrim) condenando o absolviendo a la parte acusada. Debe entenderse como la verdadera encarnación del principio de legalidad. El...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Castro Rozada, María
Tipo de recurso: tesis de maestría
Fecha de publicación:2022
País:España
Institución:Universidad de León
Repositorio:BULERIA. Repositorio Institucional de la Universidad de León
OAI Identifier:oai:buleria.unileon.es:10612/15318
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10612/15318
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Derecho Procesal
Sentencia penal
Presunción de inocencia
Prueba indiciaria
Derecho de defensa
Principio acusatorio
Congruencia entre acusación, defensa y sentencia
5605.07 Derecho Público
Descripción
Sumario:[ES] La sentencia penal es la resolución jurisdiccional que pone fin al procedimiento penal, resolviendo definitivamente la cuestión criminal objeto del proceso (art. 141 LECrim) condenando o absolviendo a la parte acusada. Debe entenderse como la verdadera encarnación del principio de legalidad. El Juez o Tribunal, a la hora de redactar la sentencia penal, deberá hacer un doble juicio, primero, para determinar si los hechos objeto de acusación han sucedido o no con anterioridad (juicio histórico) y, posteriormente, si dichos hechos son subsumibles en algún tipo penal del nuestro CP. El derecho a la presunción de inocencia (art. 24 CE) juega uno de los papeles más importantes en el proceso penal, pues sólo cuando exista una mínima actividad probatoria que sea suficiente y de cargo el acusado podrá ser condenado, en caso contrario quedaría absuelto. A su vez, es de gran importancia la prueba indiciaria ya que es capaz de enervar la presunción de inocencia. Esto significa que, si varios indicios quedan probados mediante prueba directa, el hecho típico presunto quedaría acreditado y, aunque no exista prueba directa de cargo, el acusado sería condenado. Todo el proceso lógico, basado en el sentido común, que debe llevar a cabo el Juez o Tribunal debe quedar reflejado en la sentencia obligatoriamente a través de la motivación. La insuficiencia de la misma puede llevar a la anulación de la sentencia. Pues solo si sabemos que le ha llevado al Juez o Tribunal a tomar una decisión, la parte que no ha quedado satisfecha podrá recurrir la misma y el derecho de defensa no se vería vulnerado. La sentencia penal es el resultado del principio acusatorio, pues debe resolver sobre el objeto penal fijado por las partes acusadoras del proceso, cumpliendo así con el deber de congruencia entre la acusación y la sentencia. Los órganos jurisdiccionales cuentan con un mecanismo para desvincularse de lo solicitado por los acusadores. Se trata de la tesis de los arts.733 y 788.5 LECrim. Siempre que dicha tesis sea asumida por alguna parte acusadora, el Juez o Tribunal podrá condenar al acusado con una calificación jurídica distinta de la que ha sido objeto de la acusación.