Medición de la cristalización electoral de un movimiento de protesta: de la indignación al voto

Nuestro trabajo trata de aportar nuevas aproximaciones metodológicas y conceptuales al análisis del impacto electoral de movimientos sociales y de protesta. Dos campos de estudio, el de los movimientos sociales y el de nuevos partidos políticos, parecen haber dejado un hueco analítico escasamente tr...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Lobera Serrano, Josep Antoni, Rogero García, Jesús
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2017
País:España
Institución:Universidad Autónoma de Madrid
Repositorio:Biblos-e Archivo. Repositorio Institucional de la UAM
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.uam.es:10486/709815
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10486/709815
https://dx.doi.org/10.5944/empiria.38.2018.19715
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Nuevos partidos políticos
Movimientos sociales
Institucionalización
15M
Podemos
New political parties
Social movements
Institutionalization
Sociología
Descripción
Sumario:Nuestro trabajo trata de aportar nuevas aproximaciones metodológicas y conceptuales al análisis del impacto electoral de movimientos sociales y de protesta. Dos campos de estudio, el de los movimientos sociales y el de nuevos partidos políticos, parecen haber dejado un hueco analítico escasamente tratado entre los dos: la conexión entre el auge de movimientos sociales y la posterior aparición de nuevos partidos políticos. Concretamente, nos interesa indagar cómo se comportan electoralmente las bases de un movimiento de protesta ante la aparición de un nuevo partido que, teóricamente, recoge las demandas centrales del movimiento. Analizamos el paso del apoyo al movimiento 15M (conocido también como los indignados) al apoyo electoral a Podemos tras sus primeros meses de existencia. Para ello introducimos el cálculo de un índice de cristalización electoral para diferentes grupos sociales, lo que nos permite contribuir a la caracterización de la emergencia del nuevo partido. Los datos apuntan a que el voto a Podemos en las elecciones europeas de 2014 puede entenderse como a una extensión de la protesta en el campo electoral. Esta continuidad con la protesta parece caracterizar la aparición del nuevo partido, tanto en la base social de su primer electorado como en lo que se refiere a su aspecto narrativo-simbólico. Su primera base electoral no respondería tanto a un voto de protesta – en el sentido planteado por Van der Eijk– sino, más bien, a un voto de la protesta, consiguiendo captar electoralmente a aquellos simpatizantes del 15M más identificados con sus principales reivindicaciones. Finalmente, contrastando los resultados con otros estudios, apuntamos que la crisis política y de confianza institucional tendría un efecto asimétrico en la dinámica electoral a lo largo del arco ideológico, de un modo mucho más intenso de lo que ocurre en el apoyo a los movimientos de protesta. Así, la ideología se presenta como el principal regulador del impacto electoral de la insatisfacción política entre la ciudadanía