El Reino de Navarra en el dilema de su incorporación a Castilla su fidelidad a los Albret. Agramonteses y beamonteses entre 1512-1524

La entrada de tropas castellanas y aragonesas en Navarra en el verano de 1512, y la salida apresurada de los Albret en busca de apoyo y ayuda francesa con la que poder enfrentarse al poderoso ejército de Fernando el Católico, dará lugar a la caída del Reino en manos castellanas sin apenas oponer res...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Ostolaza Elizondo, Isabel
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:1994
País:España
Institución:Universidad Pública de Navarra
Repositorio:Academica-e. Repositorio Institucional de la Universidad Pública de Navarra
OAI Identifier:oai:academica-e.unavarra.es:2454/34283
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/2454/34283
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Reino de Navarra
Reino de Castilla
Agramonteses
Beamonteses
Casa de Albret
1512-1524
Descripción
Sumario:La entrada de tropas castellanas y aragonesas en Navarra en el verano de 1512, y la salida apresurada de los Albret en busca de apoyo y ayuda francesa con la que poder enfrentarse al poderoso ejército de Fernando el Católico, dará lugar a la caída del Reino en manos castellanas sin apenas oponer resistencia. Son varios los términos utilizados por los historiadores para calificar este hecho (ocupación, conquista, rendición), aunque más bien habría que hablar de capitulación sin lucha. La muerte inesperada de Fernando a comienzos de 1516 pone fin a su política de captación de voluntades, y las dificultades de los primeros años de su sucesor Carlos de Habsburgo, unidas al gobierno abusivo de unas autoridades delegadas sobre las que no se ejercía ningún control, lograrán el acercamiento de muchos agramonteses y beamonteses agraviados.El comienzo de las hostilidades francesas contra el Emperador y el planteamiento de la lucha en el escenario navarro, dará ocasión a los agramonteses para intentar la recuperación del Reino para los Albret. Los años 1521-1524 serán desastrosos para Navarra, que tiene que soportar un elevado coste militar y económico que sangra sus recursos, aunque finálmente el triunfo de las armas imperiales, y las medidas políticas para conseguir la reconciliación de los agramonteses, dará inicio a un periodo de paz vigilada, que irá ligando el Reino de forma indisoluble a la Corona de Castilla.