Diferenciación de las úlceras en pacientes encamados y con enfermedades crónicas. Influencia de la humedad, fricción, cizalla y presión

El objetivo de este artículo es diferenciar las úlceras que suelen aparecer en pacientes encamados y con enfermedades crónicas, a través de las categorías etiológico-clínicas que las identifican y así poder determinar qué circunstancias deben tenerse en cuenta para su prevención o tratamiento adecua...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Palomar Llatas, Federico, Fornes Pujalte, Begoña, Arantón Areosa, Luis, Rumbo Prieto, José María
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2013
País:España
Institución:Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir
Repositorio:RIUCV. Repositorio de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir
Idioma:español
OAI Identifier:oai:riucv.ucv.es:20.500.12466/1005
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12466/1005
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Úlceras
Lesiones
Piel
Heridas crónicas
Cuidados de enfermería
Ulcers
Lesions
Skin
Chronic wounds
Nursing care
32 Ciencias Médicas
Descripción
Sumario:El objetivo de este artículo es diferenciar las úlceras que suelen aparecer en pacientes encamados y con enfermedades crónicas, a través de las categorías etiológico-clínicas que las identifican y así poder determinar qué circunstancias deben tenerse en cuenta para su prevención o tratamiento adecuados. Aunque tradicionalmente aparecían agrupadas bajo la denominación de "úlceras por presión" (UPP), las lesiones que suelen encontrarse en pacientes encamados y con enfermedades crónicas, pueden diferenciarse en cuatro tipos, en función del factor etiológico específico que las condiciona: 1) Úlcera por Presión, debida al aumento de la presión sobre un punto anatómico concreto, que comprime la piel y tejidos contra un plano duro. 2) Lesión por Fricción, resultante de la fricción/roce entre la piel y otro plano. 3) Lesión por Cizalla, cuyo origen sería el cizallamiento intra-tisular. 4) Lesión por humedad, ocasionada por la presencia mantenida de humedad en contacto directo con la piel o mucosas. La adecuada valoración de los factores de riesgo que en cada caso pueda presentar el paciente, es una de las actuaciones más relevantes y la que, en consecuencia, permitirá establecer los cuidados específicos más adecuados para evitar o minimizar esos riesgos.