Motivo de la motivación

Tras haber realizado este estudio sobre la motivación, podemos comprender mucho mejor por qué actuamos de una forma u otra, cuál es el motor que nos impulsa para que tomamos nuestras decisiones, y por qué éstas difieren a lo que otros podrían esperar, o a la propia lógica. Ahora conocemos la importa...

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Detalles Bibliográficos
Autor: López-Viera, Laura
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2018
País:España
Repositorio:accedaCRIS portal de investigación de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria
OAI Identifier:oai:accedacris.ulpgc.es:10553/25287
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10553/25287
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:61 Psicología
Motivación extrínseca intrínseca
Descripción
Sumario:Tras haber realizado este estudio sobre la motivación, podemos comprender mucho mejor por qué actuamos de una forma u otra, cuál es el motor que nos impulsa para que tomamos nuestras decisiones, y por qué éstas difieren a lo que otros podrían esperar, o a la propia lógica. Ahora conocemos la importancia de este fenómeno psicológico, la motivación, que si bien es difícil de definir explícitamente, está presentes en todos nosotros en sus diferentes variantes y tipos. Hemos podido comprobar lo esencial que es mantener una buena motivación, y las grandes cosas que la muchos han conseguido gracias a ello. El modelo jerárquico de motivación intrínseca y extrínseca nos abre la puerta a un mayor conocimiento sobre la motivación, estableciendo una mayor complejidad en la acción de la misma. Nuestro entorno, las situaciones que vivimos, el contexto en el que éstas se desarrollan van a condicionar nuestra motivación. Por tanto, cada vez que decidimos, que actuamos, lo hacemos motivados por múltiples factores, que pueden hacer que nuestra vida tome un camino y no otro. Si reflexionamos sobre qué tipo de motivación mueve a las personas en nuestra sociedad, podemos observar como prima una motivación de tipo extrínseca. Por tanto, las personas, mayoritariamente, se encuentran más motivados por aspectos mercantilistas, o incluso consumistas. Tener recompensas, un buen salario, gratificaciones externas, se ha convertido en prioritario en nuestros tiempos. La satisfacción propia por un trabajo bien realizado, la inmersión en el estudio de algo por vocación o la realización de actividades placenteras sin la obtención de ningún beneficio, han quedado relegadas a un segundo plano.