El liderazgo distribuido una apuesta de dirección escolar de calidad

En los últimos decenios América Latina ha extendido su capacidad de recibir y mantener a los niños en sus aulas, pero aún hace falta realizar un esfuerzo para que los niveles de calidad satisfagan las necesidades de formación de un ciudadano capaz de participar eficientemente en una democracia moder...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Cayulef Ojeda, Claudia del Pilar
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2007
País:España
Institución:Universidad Autónoma de Madrid
Repositorio:Biblos-e Archivo. Repositorio Institucional de la UAM
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.uam.es:10486/661092
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10486/661092
https://dx.doi.org/10.15366/reice2007.5.5.020
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Liderazgo distribuido
Dirección escolar
Calidad de la educación
Educación
Descripción
Sumario:En los últimos decenios América Latina ha extendido su capacidad de recibir y mantener a los niños en sus aulas, pero aún hace falta realizar un esfuerzo para que los niveles de calidad satisfagan las necesidades de formación de un ciudadano capaz de participar eficientemente en una democracia moderna y en una economía que debe competir en el ámbito mundial. La igualdad de oportunidades, independiente del nivel socioeconómico de las familias, es quizás el desafío más sentido en nuestros países. La investigación asegura que el desarrollo de procesos de cambio y mejora están estrechamente vinculados a la actitud y el comportamiento de quienes asumen tareas directivas. Esto implica que junto con las competencias técnicas se requiere de condiciones ligadas con la apertura, la participación y el establecimiento de relaciones más democráticas en el centro escolar que aseguren procesos de transformación permanente con el objetivo de entregar una educación de calidad. En este contexto, aparece la idea del Liderazgo Distribuido, que implica un cambio en la cultura del centro escolar, incorporando a todos en un proyecto común; aprovechando las competencias y habilidades de todos los integrantes de la comunidad logrando que el liderazgo se manifieste en todos los niveles. Esta “dispersión” del liderazgo lejos de diluir el compromiso provoca sinergia en la comunidad logrando que la transformación y la mejora se establezcan como el sello distintivo de esa organización. (Bennet, Wise, Woods, y Harvey, 2003; Woods, Bennett, Harvey y Wise, 2004).