La Guerra Civil española y la política argentina

Esta tesis estudia el entramado político argentino de la segunda mitad de la década de 1930 poniendo el foco del análisis en la movilización que floreció en ese país en torno a la guerra civil española. La elección es intencionada, porque creemos que una serie de problemas del campo político e ideol...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Montenegro, Silvina
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2005
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/55788
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/55788
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:España Historia 1936-1939
Guerra Civil Argentina Política y gobierno 1936-1939
Historia contemporánea
5504.02 Historia Contemporánea
Descripción
Sumario:Esta tesis estudia el entramado político argentino de la segunda mitad de la década de 1930 poniendo el foco del análisis en la movilización que floreció en ese país en torno a la guerra civil española. La elección es intencionada, porque creemos que una serie de problemas del campo político e ideológico argentino de aquellos años cobraron cuerpo gracias a que la particular recepción de la guerra de España les dio unas herramientas, un lenguaje y unas formas de expresión. Las múltiples manifestaciones que asumieron las recpercusiones de la guerra civil española en la Argentina y su estrecha imbricación con la política local contribuyeron a configurar una cultura política renovda mediante tres elementos esenciales que se demostrarían perdurables: en primer lugar, la instrumentación -a partir de los comités- de una pedagogía política ampliamente extendida y con extraordinaria capacidad de permeación masiva. Segundo, una cultura de la movilización y de la ocupación del espacio público utilizada por todos -gobierno u oposición- con independencia de la ideología defendida, que hizo de ese medio el instrumento por excelencia para la acción política. Y finalmente, una forma de hacer, pensar y decir la política basada no en el juego de la oposición entre partidos, corrientes o tendencias, sino en la negación de la legitimidad del contrario.