Factores de competitividad de las pymes andaluzas

La visión basada en los recursos de las compañías tiene sus raíces en literatura de economía organizacionai, donde las teorías de la ganancia y la competencia de autores como Joseph Schumpeter (2010) o E. Penrose (1959) se focalizaban en los recursos internos de las empresas como el determinante pri...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Garrido Martínez, Enrique
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2017
País:España
Institución:Universidad de Huelva (UHU)
Repositorio:Arias Montano. Repositorio Institucional de la Universidad de Huelva
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ariasmontano.uhu.es:10272/15398
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10272/15398
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Factores
Competitividad
Pyme
Andalucía
Delphi
Factors
Competitiveness
SMEs
Andalusia
Descripción
Sumario:La visión basada en los recursos de las compañías tiene sus raíces en literatura de economía organizacionai, donde las teorías de la ganancia y la competencia de autores como Joseph Schumpeter (2010) o E. Penrose (1959) se focalizaban en los recursos internos de las empresas como el determinante principal de la competitividad. El dinamismo en la introducción de enfoques o técnicas novedosas hacen que la posición de cualquier empresa sea siempre frágil, en cuanto se encuentra permanentemente amenazada o expuesta a cambios internos y externos, explica Schumpeter en su obra. Para comprender la visión de la competitividad basada en los recursos es fundamental la definición de recursos humanos, ventaja competitiva y ventaja competitiva sostenida. Wernerfelt piensa los recursos en general como aquellos atributos que hacen fuerte o débil a una organización, aquellos activos tangibles que están ligados de forma semipermanente a la empresa (Wernerfelt, 1984). La dinámica de crecimiento diferenciado por regiones geográficas y sectores económicos está determinada por un abanico de factores internos y externos, así como, la interrefación que se producen entre ellos, y que dan cuentan de comportamientos diferentes de la evolución empresarial conforme la adaptabilidad al entorno, la capacidad de asunción de riesgo, las oportunidades de inversión en investigación y desarrollo, y al conjunto de políticas regulatorias a las que se someten. La innovación y la gestión del liderazgo conforman nuevos vectores en el proceso de análisis del crecimiento empresarial, dado que ambos procesos encierran formación y aplicación de tecnología, aspectos claves de la economía del conocimiento como la mayoría de analistas coinciden la sociedad mundial está en proceso de construcción. De allí que este proceso resulte complejo, sujeto a una externalidad variable y a una afectación interna considerable. Para Barney (1991) los recursos se ajustan a tres categorías: recursos de capital físico, recursos de capital humano y recursos de capital organizacionai. Los recursos de capital humano incluyen cuestiones como la experiencia, la razonabilidad y la inteligencia de los gerentes y de los empleados de una firma. Barney al mismo tiempo describe la ventaja competitiva como algo que ocurre cuando la firma impiementa una estrategia de creación de valor que no está siendo simultáneamente impiementada por ningún competidor actual o potencial. Modelos como los de Flamholtz y Lacey (1981) y propuestas como la de Bill McKelvey (1982) se concentran en los conocimientos, habilidades y capacidades inherentes a los individuos que conforman una organización. Otros estudios, en cambio, se focalizan en la conducta y acción de los empleados antes que en sus capacidades, como un mediador en la relación entre la estrategia de la empresa y el desempeño. (Jackson, Schuier y Rivero, 1989; Schulery Jackson, 1987). Las estrategias corporativas/ su proceso de adopción y el conjunto de políticas asociadas a éstas, especialmente, las relativas a las decisiones de inversión, son uno de los elementos más significativos derivados del escenario económico internacional en el que operan en la actualidad las empresas, las instituciones y la economía en general La reciente crisis financiera (la que se inició en 2007), trasladada rápidamente a las economías, ha supuesto un duro retroceso a oportunidades y emprendimientos para muchos empresarios, sin embargo, ei llamado "apetito ai riesgo" ha sido empleado para buscar oportunidades en medio de escenarios de recesión y crisis económica; cambiando patrones, hábitos y actitudes de mercados y consumidores, no pocas veces apostando por mercados pequeños, locales, adaptados a un conjunto de valores socioculturaies y laborales que ei inversionista debe ser capaz de analizar, adaptarse y desarrollarse. Es ei papel clave de muchas pequeñas y medianas empresas. Las pequeñas y medianas empresas (pymes) son ampliamente reconocidas como una fuente principa! de empleo e ingresos. Birch (1987); Delmar (1997) y Davidsson y Wicklund (2000). Sin embargo, en materia de productividad y competitividad muestran bajos niveles, además de continuar siendo de pequeñas magnitudes (Mead y Liedholm (1998) y Tybout (2000). Mientras que su bajo desempeño podría ser atribuido a circunstancias desfavorables que las rodean; en la investigación desarrollada por Nicholas Bloom, Caro! Propper, Stephan Seiler y John Van Reeiner (2010), se identifican los principales problemas de las empresas relativos a la administración y gerencia. Dado su reducido tamaño, las pequeñas y medianas empresas, tienen condiciones más favorables para hacer frente a ios entornos inciertos, complejos y cambiantes como ios actuales. Cuando crecen sostenidamente, generan beneficios a ios países, pues dinamizan la producción, contribuyen significativamente a ios ingresos fiscales en países con altos niveles de formalidad y ayudan a combatir el mal endémico de la pobreza; esto se debe a que su énfasis inicial dentro de sus propias fronteras, entendiendo éstas no como el marco geográfico de acción, sino del conocimiento y capacidades disponibles.