Estudio anatómico y estadístico de la variabilidad de las poleas del canal de los flexores en los dedos trifalángicos humanos

Las poleas de los dedos forman un sistema biomecánico único y complejo que permite la flexión completa del dedo sin limitar la extensión, manteniendo a los tendones flexores próximos al eje articular y evitando el efecto cuerda de arco. El sistema de poleas está formado por una serie de condensacion...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Heras Sánchez-Heredero, Julio
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2017
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/22325
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/22325
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:611.717(043.2)
Dedos de la mano
Fingers
Cirugía
3213 Cirugía
Descripción
Sumario:Las poleas de los dedos forman un sistema biomecánico único y complejo que permite la flexión completa del dedo sin limitar la extensión, manteniendo a los tendones flexores próximos al eje articular y evitando el efecto cuerda de arco. El sistema de poleas está formado por una serie de condensaciones de tejido fibroso con configuración anular y cruciforme variables, interpuestas a lo largo de la superficie de la vaina sinovial de manera segmentaria, en localizaciones estratégicas. La nomenclatura actual está basada en las descripciones hechas por Doyle y Blythe en 1975, que de forma arbitraria denominaron A, las bandas anulares, y C, las bandas cruciformes. Identificaron 4 poleas anulares y 3 cruciformes y las numeraron de proximal a distal: desde la A1 hasta la A4 a las anulares y desde la C1 hasta la C3 a las cruciformes. Posteriormente Hunter et al en 1980 describió la quinta polea anular (A5). La polea A1 se inicia proximal a la línea articular metacarpofalángica, toma su origen de la placa volar subyacente y se inserta en la base de la primera falange. Su configuración más usual es de un solo anillo pero puede estar representada por dos o tres bandas anulares. El espacio entre las poleas A1 y A2 es variable. La polea A2 es constante en forma con un origen semilunar característico en la base de la primera falange que se continúa por fibras anulares terminando en un borde grueso y prominente. Al final de la polea A2, un arco de fibras oblicuas se interdigita con fibras del lado opuesto y forman la primera polea cruciforme (C1). Se trata de una polea delgada con configuración variable, siendo la forma cruciforme la más frecuente...