Mapeo digital del acoso callejero: Testimonios de mujeres violentadas en el espacio público

Esta investigación analiza el uso del mapa participativo digital, por parte de los feminismos, como una forma de activismo de datos. Centrándose específicamente en la iniciativa argentina M.I.A.A. dedicada al mapeo digital del acoso callejero en esta ciudad, la pregunta de investigación principal es...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Sola-Morales, Salomé, Campos Garrido, Nicole Alejandra
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2026
País:España
Institución:Universidad de Sevilla (US)
Repositorio:idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla
OAI Identifier:oai:dnet:idus________::c2edb1489025d2d3824b5b4be78c976f
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/11441/186794
https://doi.org/10.35643/Info.31.1.11
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Acoso callejero
Violencia de género
Feminismos
Tecnología
Mapas
Street harassment
Gender-based violence
Feminisms
Technology
Mapping
Assédio nas ruas
Violência de gênero
Tecnologia
Descripción
Sumario:Esta investigación analiza el uso del mapa participativo digital, por parte de los feminismos, como una forma de activismo de datos. Centrándose específicamente en la iniciativa argentina M.I.A.A. dedicada al mapeo digital del acoso callejero en esta ciudad, la pregunta de investigación principal es ¿cómo la tecnología permite la acción social? y, específicamente, ¿de qué modo plataformas comerciales como Google pueden ser utilizadas de forma alternativa y antihegemónica para la narración de las violencias contra las mujeres? A través de una metodología cualitativa se realiza un análisis del funcionamiento de la herramienta y de los testimonios de las mujeres violentadas recogidos en la misma. Los principales resultados apuntan a que el acoso sexual callejero en Rosario afecta de forma reiterada y transversal a mujeres adolescentes y jóvenes y produce un impacto emocional duradero que transforma los hábitos de movilidad. Asimismo, el mapeo participativo convierte estas experiencias individuales en información política que visibiliza patrones de riesgo y desigualdad estructural en la ciudad. Finalmente, la principal conclusión es que los mapas digitales pueden ser apropiados de forma contrahegemónica para denunciar violencias, generar comunidad y transformar el dolor en acción colectiva, resignificando el territorio y produciendo un conocimiento situado que cuestiona el uso dominante, extractivista y comercial de la tecnología.