La intervención del arquitecto Antonio Celles en las reformas del Palacio de España en Roma (1814-1815)

El Palacio de España, ubicado en la homónima plaza de Roma, ha pertenecido al Gobierno español desde mediados del siglo XVII hasta nuestros días, espacio de tiempo durante el que ha constituido la sede de la embajada ante la Santa Sede. Su arquitectura, de origen renacentista, sufrió importantes tra...

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Detalles Bibliográficos
Autor: García Sánchez, Jorge
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2008
País:España
Institución:Universitat Autònoma de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ddd.uab.cat:46077
Acceso en línea:https://ddd.uab.cat/record/46077
https://dx.doi.org/urn:doi:10.5565/rev/locus.192
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Antonio Celles
Arquitectura del siglo XIX
Arquitectura del segle XIX
Embajada española ante la Santa Sede
Ambaixada espanyola devant la Santa Seu
19th century's architecture
Spanish Embassy in the Vatican
Descripción
Sumario:El Palacio de España, ubicado en la homónima plaza de Roma, ha pertenecido al Gobierno español desde mediados del siglo XVII hasta nuestros días, espacio de tiempo durante el que ha constituido la sede de la embajada ante la Santa Sede. Su arquitectura, de origen renacentista, sufrió importantes transformaciones a principios del siglo XIX, que han conformado su fisonomía actual. Tradicionalmente, la bibliografía atribuía dichas reformas al arquitecto catalán y protegido de Manuel Godoy, Antonio Celles, presente en Roma entre 1803 y 1815. En fechas recientes, la publicación de un plano de la fachada del palacio, de 1812, ha permitido conocer a su verdadero autor, el francés Adrien Pâris. Sin embargo, el deplorable estado de conservación de la embajada hacia 1814 obligó a Fernando VII a aprobar una serie de obras de rehabilitación dirigidas por Antonio Celles, completadas en los años siguientes por otros arquitectos italianos, como Giuseppe y Giuliano Camporese. Otros artistas españoles, como el pintor José de Madrazo o, posteriormente, el arquitecto Martín López Aguado, contribuyeron con sus exámenes e informes acerca del Palacio de España a que éste se fuera renovando durante la primera mitad del siglo XIX.