Mitos y ficciones en la responsabilidad patrimonial de las Administraciones Públicas: a propósito de la STC, Sala 3.ª, de 27 de septiembre de 2011

Este trabajo analiza una reciente Sentencia de la Sala 3ª del Tribunal Supremo y el pronunciamiento revocado del Tribunal a quo sobre el fallecimiento de un paciente tras el retraso en el diagnóstico de la patología que le afectaba. A través de este concreto caso se realiza una reflexión general ori...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Medina Alcoz, Luis
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2012
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/109233
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/109233
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:342.9
347.5
K13
Derecho de daños
responsabilidad patrimonial de las Administraciones Públicas
ficción
responsabilidad por culpa
responsabilidad objetiva
causalidad
prueba del nexo causal
pérdida de oportunidad
Law of Torts
Government Liability
Fiction
Liability based on Fault
Strict Liability
Causation
Proof of Causation
Loss-of-a-Chance Approach
Derecho administrativo
Derecho civil
56 Ciencias Jurídicas y Derecho
Descripción
Sumario:Este trabajo analiza una reciente Sentencia de la Sala 3ª del Tribunal Supremo y el pronunciamiento revocado del Tribunal a quo sobre el fallecimiento de un paciente tras el retraso en el diagnóstico de la patología que le afectaba. A través de este concreto caso se realiza una reflexión general orientada a poner de manifiesto el importante papel que juega la ficción, el mito o el artificio en el ámbito de la responsabilidad patrimonial. Ambas Sentencias reafirman el dogma de Derecho Administrativo español de la pura objetividad, pero resuelven en consonancia con una regla de culpa. Ambas reafirman que sólo la causalidad fehacientemente probada enciende la mecánica de la responsabilidad, pero el Tribunal Supremo ordena la reparación pese a reconocer explícitamente que es ciertamente dudoso que, en ausencia del hecho ilícito, el daño hubiera dejado de producirse. En definitiva, respecto de los problemas de la culpa y la causalidad, las Sentencias aceptan formalmente las concepciones generales dominantes, pero las desmienten materialmente. Una cosa es la concepción de la que se dice que se parte; y otra es la teoría que se aplica efectivamente. El mito, la ficción o el artificio es, justamente, el mecanismo que permite conciliar la concepción dominante con soluciones técnicamente incompatibles con él.