La reacción de los hogares ante el repunte de los precios en España y en la UEM

Motivación Ante el reciente episodio inflacionista, las familias han empleado diferentes estrategias para adaptar sus decisiones de consumo, ahorro y oferta laboral al repunte en los precios. En este artículo se analizan cuáles han sido dichas estrategias y cómo han variado en función de las caracte...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Martínez Carrascal, Carmen
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2024
País:España
Institución:Banco de España
Repositorio:Repositorio Institucional del Banco de España
OAI Identifier:oai:repositorio.bde.es:123456789/36144
Acceso en línea:https://repositorio.bde.es/handle/123456789/36144
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Consumo
Inflación
Liquidez
Crédito
Hogares
D12
D14
E21
E31
Situación económica
Unión Económica y Monetaria
Salud, educación y bienestar
Inflación / Precios
Consumo / Ahorro
Descripción
Sumario:Motivación Ante el reciente episodio inflacionista, las familias han empleado diferentes estrategias para adaptar sus decisiones de consumo, ahorro y oferta laboral al repunte en los precios. En este artículo se analizan cuáles han sido dichas estrategias y cómo han variado en función de las características de los hogares. Ideas principales •Las estrategias más utilizadas para hacer frente al repunte de los precios fueron la búsqueda de mejores alternativas de compra (por ejemplo, ofertas), y la reducción de los niveles de ahorro y de gasto, tanto en España como en la Unión Económica y Monetaria de la Unión Europea (UEM). •En España, los hogares han recurrido, en mayor medida que en la UEM, al crédito y a incrementos en su oferta laboral (buscando un segundo trabajo o trabajando más horas) como vías para amortiguar el impacto del incremento de los precios sobre el consumo, especialmente en el caso de los hogares con colchones de liquidez reducidos. •Los jóvenes, las mujeres y las personas de menor nivel educativo o que residen en régimen de alquiler han optado, con más frecuencia que el resto, por aumentar el número de horas trabajadas para hacer frente a la inflación.