Arztund gesellschaft. Anthropologisches zu hippokrates

El autor investiga las relaciones entre el médico y la sociedad, partiendo de la situación antropológica de Hipócrates. Como motivos principales de una sociología médica cita dos pasajes del gran médico griego, a saber: «Donde hay amor del hombre, aparece también el amor del arte (sc. médico)>>...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Schmind, M. (Magnus)|||/items/f4f18f63-b917-4a57-b4b7-a30d6e33f9e2
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:1975
País:España
Institución:Universidad de Navarra
Repositorio:Dadun. Depósito Académico Digital de la Universidad de Navarra
Idioma:español
OAI Identifier:oai:dadun.unav.edu:10171/12192
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/10171/12192
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Materias Investigacion::Derecho
Descripción
Sumario:El autor investiga las relaciones entre el médico y la sociedad, partiendo de la situación antropológica de Hipócrates. Como motivos principales de una sociología médica cita dos pasajes del gran médico griego, a saber: «Donde hay amor del hombre, aparece también el amor del arte (sc. médico)>>; y otra frase hipocrática que dice del médico que debe ser filántropo, amigo de los hombres. El médico puede ser visto en la figura primordial de la paternidad, dando los consejos del recto comportamiento para conseguir la salud y procurando protección y seguridad. Puede ser comprendido también en la forma originaria de la fratern idad, participando en los sufrimientos del enfermo y sintiendo compasión. El órgano interhumano de las relaciones sociales primarias se encuentra en el centro de la persona, en el «homo interior», cuya fuerza integradora desde la antigüedad se designa con la palabra «cor», corazón, que -sobre todo en su uso bíblico- no se restringe a significar un órgano corpóreo, sino que tiene un sentido universal. No existe todavía una separación brusca entre el mundo interior y el exterior; es un modo de vivir unitario, que se disuelve después hasta la oposición entre cuerpo y alma. La medicina «fisiológica» -según la naturaleza- que quiere Hipócrates busca una reintegración desde el centro psicosomático, el corazón. Recuerda el significado de la «raison du coeur» en la obra de Blaise Pascal. La persona humana no es sólo inteligencia y voluntad, sino también sentimiento, y de esta tercera fuerza espiritual vive y brota el juicio y la decisión de la conciencia moral. Las realizaciones sociales primarias son actos de la perspna en su integridad que salen de su corazón, de su centro personal reunido en la meditación. El autor cita, a este respecto, a Paracelso y a Lain Entralgo «La suprema causa de la medicina es el amor». A partir de la patrística cristiana, el verdadero médico ya no es la «physis», la fuerza natural de Hipócrates, sino el ejemplo y prototipo del médico es Jesucristo. Así se entienden en el mundo cristiano las bases de la SOCiología médica de Hipócrates, que últimamente son testimonios de la conciencia moral en el médico.