El Humanismo renacentista en España

No es cierto como han escrito y afirmado algunos historiadores que en España no se desarrolló el humanismo. Lo que ocurrió es que adquirió características muy personales que le hacen totalmente diferente del europeo. Nuestros humanistas entendieron que el humanismo, al exaltar al hombre como valor s...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: García y García de Castro, Luis
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:1968
País:España
Institución:Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP)
Repositorio:Redined. Red de Información Educativa
OAI Identifier:oai:redined.educacion.gob.es:11162/73451
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11162/73451
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:humanismo
filosofía
historia de la filosofía
historia
España
s. XVI
Descripción
Sumario:No es cierto como han escrito y afirmado algunos historiadores que en España no se desarrolló el humanismo. Lo que ocurrió es que adquirió características muy personales que le hacen totalmente diferente del europeo. Nuestros humanistas entendieron que el humanismo, al exaltar al hombre como valor supremo, lo hizo a costa de otro valor, el cristianismo; y, como para la concepción cristiana es Dios el valor supremo, fue éste el que ellos defendieron como inserto en el hombre, elevándole y potenciándole. Así, veremos a erasmistas y antieramistas. Luego lo que nos diferenció fue la concepción no atea del humanismo y que dado este carácter no se haya incluido dentro del humanismo a muchas figuras por ser consideradas contrarias al humanismo. Por esta razón se llegó a decir que salvo unos pocas figuras (Nebrija, Luis Vives, Francisco Vergara, el Brocense y Ambrosio de Morales y Pedro Chacón) nuestro Renacimiento significó la continuidad histórica no sólo de la Edad Media, sino también de la Antigua, porque este movimiento cultural en España no consistió en una revolución constructiva de un nuevo hombre precristiano, sino en una evolución lenta y sosegada que llega hasta un límite determinado, pero que conserva, al mismo tiempo, las esencias metafísicas del espiritualismo antiguo y medieval.