La vida es un chiste. Nacer, morir ...­Menuda broma!

El buen humor, en sí mismo, no soluciona ningún problema, pero ayuda a sobrellevarlo evitando que haga más daño. Para tener buen humor, lo primero hay que saber reírse de uno mismo y saber reír en compañía. El límite hay que ponerlo cuando el buen humor conlleva la humillación del otro o de uno mism...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Cela, Jaume
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2002
País:España
Institución:Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP)
Repositorio:Redined. Red de Información Educativa
OAI Identifier:oai:redined.educacion.gob.es:11162/21210
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11162/21210
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:alegría
emoción
desarrollo afectivo
afectividad
sentimiento
educación de la primera infancia
infancia
Descripción
Sumario:El buen humor, en sí mismo, no soluciona ningún problema, pero ayuda a sobrellevarlo evitando que haga más daño. Para tener buen humor, lo primero hay que saber reírse de uno mismo y saber reír en compañía. El límite hay que ponerlo cuando el buen humor conlleva la humillación del otro o de uno mismo.