El origen de la belleza: la imago primordial.

La belleza requiere de la buena forma, pero la buena forma no basta para definir la belleza. Rendir cuentas de lo que le falta es el motivo de este trabajo. Para ello se revisa la teoría freudiana del origen del yo, proponiendo la noción de imago primordial como su configuración inicial, propia de l...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: González Requena, Jesús
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2024
País:España
Institución:Universidad Francisco de Vitoria
Repositorio:DDFV. Repositorio Institucional de la Universidad Francisco de Vitoria
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ddfv.ufv.es:10641/5343
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/10641/5343
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Belleza
Imago primordial
Sigmund Freud
Psicoanálisis
Beauty
Primordial imago
Psychoanalysis
Descripción
Sumario:La belleza requiere de la buena forma, pero la buena forma no basta para definir la belleza. Rendir cuentas de lo que le falta es el motivo de este trabajo. Para ello se revisa la teoría freudiana del origen del yo, proponiendo la noción de imago primordial como su configuración inicial, propia de la fase del narcisismo primario y anterior a la aparición de todo objeto diferenciado, que solo conoce por eso —y aquí se introduce la teoría de la Gestalt— de la dialéctica de la figura y el fondo. Se sostiene, así, que la primera forma, la primera imago —constituida al modo de una sinestesia generalizada de la imago ma-terna asociada a la vivencia de satisfacción originaria—, por constituir la primera experiencia de deseo, constituye, a su vez, el paradigma de la belleza. Y del prestigio del círculo, que queda así explicado en términos psicoanalíticos.