Principales Indicadores Bibliométricos de la Actividad Científica Chilena 2013. Informe 2015
Principales indicadores cienciométricos de la actividad científica chilena 2013. Informe 2015 hace un recuento de las tendencias claves en la ciencia y la tecnología en Chile. Mediante los últimos datos e indicadores disponibles, estudia temas relevantes para el desarrollo del país. En él se analiza...
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| Tipo de recurso: | otro |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2015 |
| País: | España |
| Institución: | Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) |
| Repositorio: | DIGITAL.CSIC. Repositorio Institucional del CSIC |
| OAI Identifier: | oai:digital.csic.es:10261/341204 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/10261/341204 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Chile Producción Científica Colaboración científica Revistas de publicación Indicadores bibliométricos Impacto científico Excelencia científica Liderazgo científico |
| Sumario: | Principales indicadores cienciométricos de la actividad científica chilena 2013. Informe 2015 hace un recuento de las tendencias claves en la ciencia y la tecnología en Chile. Mediante los últimos datos e indicadores disponibles, estudia temas relevantes para el desarrollo del país. En él se analiza la investigación científica mediante la generación y análisis de los indicadores de producción, visibilidad, colaboración, liderazgo, impacto y excelencia, alcanzados en el período 2003-2013. La información bibliográfica basal se obtiene de la base de datos Scopus de Elsevier, se utilizan sus 27 áreas temáticas y categorías, que incluyen 306 disciplinas. Las fuentes consultadas para los datos de contexto fueron: CONICYT INE, Ministerio de Economía, OCDE y Banco Mundial. En el período cubierto por este informe (2003-2013), el escenario científico del país ha experimentado cambios notables, que modifican la comprensión del Sistema de Ciencia y Tecnología, del Sistema Universitario y del Sistema de Innovación. Estos han sido inducidos por políticas públicas, por las actuaciones estratégicas de las instituciones integrantes de estos sistemas y por variaciones de los entornos internacional y nacional. El aumento de cerca del 30% del stock de investigadores, refleja el efecto del reclutamiento de investigadores extranjeros, altamente productivos, por las universidades y la incorporación al sistema de los primeros doctores formados por el Programa Becas Chile. Las fortalezas científicas de Chile se encuentran principalmente en diferentes campos de la Ingeniería y de las Ciencias Geológicas, que logran desempeños liderados notables. Chile muestra, como es usual en la mayoría de los países relativamente desarrollados, una especialización en Medicina. La Física reúne un esfuerzo investigador importante que se focaliza, como es tradicional, en Astronomía y a la que se incorpora más recientemente la Física de Altas Energías. La participación de investigadores residentes en Chile en proyectos como ATLAS del CERN, está cambiando el panorama de los indicadores de investigación del país. Lo que no ha variado es que las Universidades son las principales creadoras de ciencia en Chile. Lo que sí cambia es la noción de cuáles son los actores más relevantes. Universidades situadas en regiones como la Universidad Técnica Federico Santa María muestran impactos normalizados y excelencia, ambos liderados, que destacan por sobre las universidades que se consideraban a la cabeza del país. Algunas universidades privadas se sitúan entre las instituciones más activas y de alta calidad en investigación en el país, como es el caso de la Universidad Andrés Bello. Trabajos, especialmente en física y medicina (con participación de autores de la PUC, UTFSM, UV, ESO y ALMA), firmados en coautoría internacional (con decenas e incluso centenas de autores), logran resultados notables que mejoran los indicadores de impacto normalizado y excelencia que alcanza el país. En la actualidad y en los años futuros, el liderazgo será un atributo clave para diferenciar las capacidades situadas en el país (institucionales y de los grupos de investigación), respecto del capital relacional existente en el mismo. La capacidad de las regiones de hacer ciencia está cambiando, especialmente desde el punto de vista de la calidad. Valparaíso se fortalece y diversifica. Biobío perdió aportación, impacto, excelencia y liderazgo. Los Ríos redujo ligeramente su aportación relativa al país. Universidades, Programa Regional CONICYT y algunos Institutos y Núcleos Científicos Milenio explican este cambio en regiones. Los programas gestionados por CONICYT hacen una contribución fundamental al financiar a grupos de investigación e investigadores de alta calidad, lo que se traduce en impactos y excelencia creciente. Muchos de ellos se enfocan en resolver problemas globales de interés nacional (el cambio climático, el envejecimiento de las sociedades, la seguridad alimentaria) y en el crecimiento de la productividad económica (ingeniería civil y estructural, eléctrica, de software, geológica y matemática). Las revistas científicas editadas en Chile con visibilidad internacional se sitúan como líderes de América Latina y consiguen generar la colección de más alta calidad al compararlas por SJR, Cuartil y SNIP desplazando a Brasil a una segunda posición. Este cambio se debe al esfuerzo de las instituciones editoras y al Programa de Información Científica de CONICYT que ha gestionado y liderado la iniciativa SciElo - Chile al apoyar la edición electrónica y el Acceso Abierto desde el año 1998. En este contexto, existen desafíos por resolver. Uno de los más relevantes es el bajo nivel de articulación entre Ciencia yTecnología e Innovación. Los mecanismos que existen no logran construir una triple hélice que genere una adecuada coordinación entre gobierno, universidades y empresas. Chile, al igual que otros países con similar nivel de desarrollo científico, muestra una creciente dependencia de la colaboración internacional para lograr un buen desempeño científico. Además, el país exhibe en algunos campos vitales para su desarrollo, como son Agronomía y Educación, resultados bajo de la media del mundo. En este contexto, las prioridades temáticas debieran formar parte de la política científica. El esfuerzo investigador del país está concentrado en la Región Metropolitana. La asimetría existente limita para las regiones los beneficios que la investigación científica y la dotación de capital humano avanzado representan para su desarrollo. Un sistema equilibrado debiera atender tanto las necesidades para el desarrollo del país, como las demandas de los sectores que requieren de la investigación para su fortalecimiento. Hacer frente a estos retos requiere de evidencias, políticas públicas articuladas entre diferentes ministerios y organismos, y mayor financiamiento que permitan el desarrollo de capacidades y, con ello, la generación de buenos resultados. La creación del anunciado Ministerio de Ciencia y Tecnología es un primer paso, pero al mismo tiempo es recomendable fortalecer las capacidades políticas y técnicas de CONICYT, así como incrementar la inversión que el país hace en I + D+i. |
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