La Administración electrónica al servicio de la simplificación administrativa: luces y sombras
El formidable impulso que ha recibido el principio de simplificación en los últimos años tiene tras de sí una estrategia que ha acertado a aislar con una inédita determinación el instrumento de simplificación: la introducción de medios electrónicos en la gestión administrativa. Ocurre, sin embargo,...
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2011 |
| País: | España |
| Institución: | Varias* (Consorci de Biblioteques Universitáries de Catalunya, Centre de Serveis Científics i Acadèmics de Catalunya) |
| Repositorio: | Recercat. Dipósit de la Recerca de Catalunya |
| OAI Identifier: | oai:recercat.cat:10459.1/60506 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/10459.1/60506 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Simplificación administrativa Administración electrónica Procedimiento administrativo Derecho a no presentar documentos en poder de las Administraciones Ventanilla única Administració electrònica Procediment administatiu |
| Sumario: | El formidable impulso que ha recibido el principio de simplificación en los últimos años tiene tras de sí una estrategia que ha acertado a aislar con una inédita determinación el instrumento de simplificación: la introducción de medios electrónicos en la gestión administrativa. Ocurre, sin embargo, que la aprobación unánime con que cuenta esta forma de encarar la complejidad administrativa y el deslumbrante abanico de virtudes que se le atribuyen —a menudo de forma apodíctica— llevan con frecuencia a preconizar una conversión electrónica de todo el panorama procedimental. Tan es así que se llega a difuminar la condición de medio y no de fin que en puridad corresponde a lo electrónico en tanto que instrumento puesto al servicio de la sencillez y simplicidad de la acción administrativa. Conviene por eso mismo serenar la pujanza de los medios electrónicos para, sin desincentivar el proceso ni cuestionar sus virtudes, hacer caer en la cuenta de los peligros de la utilización irreflexiva y acrítica de la fórmula electrónica como receta, única e infalible, a la hora de combatir la complejidad administrativa. La simplificación de las maneras de hacer de nuestras Administraciones constituye un reto de tal envergadura que requiere sin duda de una amplitud de miras capaz de advertir que son muchos los frentes que salen al paso —problemas secuenciales de trámites, carga documental de los interesados, tiempo, coste económico…— y que es ésta una empresa en la que, por su propia dimensión y hechura, se agradece la participación de cuantas técnicas de simplificación, viejas y nuevas, estén al alcance. |
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