¿Hasta qué punto los padres y las madres tenemos que acceder a las peticiones desmesuradas de nuestros hijos e hijas?

Detrás de la demanda reiterada de un niño se pueden encontrar la emoción que la sustenta y quiere expandirse, la necesidad del vínculo dependiente con el adulto y un instinto que grita y se ahoga en la materialidad. Quieren todo porque se lo merecen todo y porque son dignos herederos de la propia vi...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Camarena, Juanjo
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2007
País:España
Institución:Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP)
Repositorio:Redined. Red de Información Educativa
OAI Identifier:oai:redined.educacion.gob.es:11162/22958
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11162/22958
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:relación padres-niño
actitud de los padres
interacción
identidad
autonomía
respuesta
Descripción
Sumario:Detrás de la demanda reiterada de un niño se pueden encontrar la emoción que la sustenta y quiere expandirse, la necesidad del vínculo dependiente con el adulto y un instinto que grita y se ahoga en la materialidad. Quieren todo porque se lo merecen todo y porque son dignos herederos de la propia vida. En la demanda del niño está su deseo y el deber del adulto: la búsqueda del límite y la ley que permita el descubrimiento, la emoción expresada y el sentimiento pensado, la actitud combativa y la contención, la escucha activa y la construcción de criterio. Aprender a ser soberano de uno mismo es ejemplo, reto y lucha. Los adultos han de aprender a escucharse ellos mismos para escuchar mejor a sus hijos. Entonces se atenderá con más claridad a sus verdaderas necesidades, se puede enseñar a elegir con criterio, se aprende el valor del NO y se pondrá en juego el esfuerzo y la responsabilidad para ayudarles a hacerse dependientes de su vida de navegación y descubrimiento.