La mujer inmigrante en la cultura patriarcal y su reflejo en los medios de comunicación

La mujer inmigrante es tratada como un sujeto desposeído, sin identidad, reconocida por su nacionalidad o por otros rasgos genéricos que desdibujan su individualidad. Esta condición de falta de reconocimiento de su identidad personal está asociada a la presunción patriarcal de que la mujer sólo pare...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Suárez Villegas, Juan Carlos
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2013
País:España
Institución:Universidad de Sevilla (US)
Repositorio:idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla
OAI Identifier:oai:idus.us.es:11441/40539
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11441/40539
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:mujer
inmigración
medios de comunicación
patriarcado
violencia
cultura
women
immigration
media
patriarchy
violence
culture
Descripción
Sumario:La mujer inmigrante es tratada como un sujeto desposeído, sin identidad, reconocida por su nacionalidad o por otros rasgos genéricos que desdibujan su individualidad. Esta condición de falta de reconocimiento de su identidad personal está asociada a la presunción patriarcal de que la mujer sólo parece venir reconocida por su dependencia con el hombre, ya sea por su condición de hija, tutelada como símbolo del honor familiar y objeto de controversia cultural, o bien porque se exhibe como una mujer esta no pertenencia como mujer prohibida y pública, o mujer indómita. Este estos tópicos sobre la identidad femenina quedan reforzados en la imagen de la mujer inmigrante, ignorando los itinerarios de autonomía e independencia que muchas de estas mujeres albergan cuando deciden emigrar de sociedades cerradas. El objetivo de este artículo pretende llamar la atención sobre la condescendencia de los medios con las distorsiones culturales del patriarcado sobre la mujer inmigrante. Ser mujer constituye ya una posición de vulnerabilidad en la sociedad patriarcal, además, ser inmigrante, constituye una doble vulnerabilidad, a la que cabría añadir una tercera derivada de su representación en los medios de comunicación.