La puesta en escena de los estrenos wagnerianos en Madrid
Los estrenos wagnerianos en el Teatro Real fueron un revulsivo para la renovación de las puestas en escena en Madrid. Las innovaciones, que llegaron lenta y gradualmente, vinieron de la combinación de telones pintados y elementos corpóreos, así como de los avances que se iban produciendo en maquinar...
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| Tipo de recurso: | capítulo de libro |
| Fecha de publicación: | 2015 |
| País: | España |
| Institución: | Universidad de Oviedo (UNIOVI) |
| Repositorio: | RUO. Repositorio Institucional de la Universidad de Oviedo |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:digibuo.uniovi.es:10651/36379 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/10651/36379 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | recepción de Wagner en Madrid Teatro Real puesta en escena pintura escenográfica Luis París Amalio Fernández Francisco Saper Eugenio Salarich Juan Ugalde Wagner reception in Madrid Royal Theatre staging scenographic painting |
| Sumario: | Los estrenos wagnerianos en el Teatro Real fueron un revulsivo para la renovación de las puestas en escena en Madrid. Las innovaciones, que llegaron lenta y gradualmente, vinieron de la combinación de telones pintados y elementos corpóreos, así como de los avances que se iban produciendo en maquinaria y luz eléctrica, la cual, expandía enormemente las posibilidades de ambientación teatral. El director de escena Luis París (1865-1936) y el escenógrafo Amalio Fernández (1858-1928) fueron los principales responsables de los cambios producidos. Ambos siguieron soluciones naturalistas que propugnaban la «autenticidad» de cada uno de los objetos sacados a escena, una tendencia realista que era común a su época, porque a lo largo del siglo XIX y principios del xx, se puede observar cierta obsesión documental e historicista por adecuar perfectamente la representación al texto, especialmente en lo que se refiere a decoraciones y atrezo. No obstante, en lo concerniente específicamente a la pintura escenográfica, algunas decoraciones de Fernández presentan tímidos rasgos simbolistas. En nuestro capítulo, hacemos un repaso de la puesta en escena de los estrenos de Wagner en Madrid, siguiendo su orden cronológico, es decir, de Rienzi (1876) a Parsifal (1914). A través de ellos, se observa la influencia en este campo de Milán primero, París después y, por último, Bayreuth. Por último, también constatamos que los títulos wagnerianos presentados en el Teatro Real fueron objeto de una preparación inhabitual en aquel coliseo, siendo ensayados mucho más de lo acostumbrado. |
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