El discurso del miedo: por qué nos convence más la emoción que la razón.

El discurso del miedo consiste en comunicar riesgos asegurándonos que hay algo que temer, con una narrativa de control que asegura mantenernos a salvo a través de cierta intervención. Este discurso, masificado a través de las redes y los medios de comunicación masiva, tiene una predominancia de cont...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Díaz Rivera, Paola Eunice, García Barrón, Luis Alberto
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2023
País:España
Institución:Universidad Francisco de Vitoria
Repositorio:DDFV. Repositorio Institucional de la Universidad Francisco de Vitoria
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ddfv.ufv.es:10641/5330
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/10641/5330
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Miedo
Toma de decisiones
Pensamiento lento
Pensamiento rápido
Influencia social
Persuasión
Fear
Decision making
Slow thinking
Fast thinking
Social influence
Persuasion
Descripción
Sumario:El discurso del miedo consiste en comunicar riesgos asegurándonos que hay algo que temer, con una narrativa de control que asegura mantenernos a salvo a través de cierta intervención. Este discurso, masificado a través de las redes y los medios de comunicación masiva, tiene una predominancia de contenido emocional por encima del contenido racional. Se recurre al miedo como una fuente pode-rosa de persuasión por cuanto vuelve saliente nuestra vulnerabilidad, activa el deseo de sobrevivir y aumenta las decisiones rápidas no fundamentadas en un pensamiento central y cuidadoso. El obje-tivo de este artículo consiste en abordar, desde la literatura de la psicología social, cómo funciona la persuasión a través del miedo, de qué forma activa heurísticos y rutas periféricas y sus efectos en la toma de decisiones. Partiendo de esta literatura, se analiza un ejemplo de mensajes políticos sobre un gobernante mexicano, su contenido y sus repercusiones en el electorado. Finalmente, se discute la forma en que las personas reciben la información y se cuestiona el papel pasivo que se les ha asig-nado, donde se las asume como meros recipientes, y no agentes transformadores. De igual forma, se discuten los límites del discurso del miedo.