| Sumario: | Introducción: El ictus es una de las principales causas de mortalidad y de discapacidad a nivel mundial. Su incidencia aumenta debido al envejecimiento de la población y a diversos factores de riesgo, incluidas varias comorbilidades. Pese a que existen protocolos bien definidos para su detección temprana y tratamiento en las fases aguda e hiperaguda, es crucial desarrollar estrategias que aseguren las mejores prácticas en las etapas subaguda y crónica de la enfermedad, teniendo en cuenta la complejidad de los pacientes que habitualmente lo padecen. Objetivo: Diseñar un protocolo destinado a la atención post-hospitalaria del paciente pluripatológico con ictus. Material y métodos: Estudio descriptivo-cualitativo basado en una revisión sistemática de la literatura científica disponible siguiendo la metodología PRISMA y una síntesis narrativa de la evidencia encontrada. Resultados: La gestión a cargo de un equipo multidisciplinar y el empleo de estatinas mejoran los resultados de salud tras el ictus, mostrándose estas últimas útiles también para la reducción de fracturas. Además, la rehabilitación intensiva el primer año tras el ictus, el control de factores de riesgo y la adherencia a pautas de atención específicas, estatinas y anticoagulantes resultan beneficiosos para reducir la recurrencia clínica y mortalidad de la enfermedad. Conclusiones: Existe evidencia de grado I y II que avala la integración de varias intervenciones en los protocolos y guías de atención habitual para la mejora de los resultados de salud y la reducción de las complicaciones, recurrencia clínica y mortalidad del ictus en el paciente pluripatológico.
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