La evolución del espacio doméstico en la vivienda social (Bilbao, 1860-1970)

El desarrollo de la vivienda pública en Bilbao entre 1860 y 1970, que fue siempre insuficiente, presenta características comunes como la ocupación de espacios periféricos, sin urbanizar y sin servicios adecuadas, una menor calidad de la construcción, espacios de dimensiones reducidas y con equipamie...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Muñoz Fernández, Francisco Javier
Tipo de recurso: capítulo de libro
Fecha de publicación:2024
País:España
Institución:Universidad del País Vasco
Repositorio:Addi. Archivo Digital para la Docencia y la Investigación
OAI Identifier:oai:addi.ehu.eus:10810/73515
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10810/73515
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Bilbao
vivienda social
vivienda municipal
casas baratas
Instituto Nacional de la Vivienda
Obra Sindical del Hogar
Descripción
Sumario:El desarrollo de la vivienda pública en Bilbao entre 1860 y 1970, que fue siempre insuficiente, presenta características comunes como la ocupación de espacios periféricos, sin urbanizar y sin servicios adecuadas, una menor calidad de la construcción, espacios de dimensiones reducidas y con equipamientos limitados, a la vez que fue objeto de experimentación de nuevas maneras de organizar la casa, especialmente a partir de los años treinta. Aunque desde 1860 se constató la necesidad de construir viviendas sociales por razones de salubridad, moralidad o productividad, y determinadas empresas erigieron promociones para sus empleados, se careció de políticas públicas de vivienda, y cuando se concretaron siempre fueron limitadas y tardías. En 1911 se aprobó la primera ley de promoción de vivienda social, o primera Ley de Casas Baratas, con una incidencia muy limitada, pero que propició las primeras viviendas municipales a partir de 1918. El desarrollo de la ley fue especialmente destacado en la década de los años veinte, con la construcción de viviendas unifamiliares en propiedad, destinadas a trabajadores cualificados agrupados en cooperativas y mutuas. Con el advenimiento de la II República el consistorio municipal ensayó las ideas en torno al hábitat mínimo e higiénico, que se generalizaron durante la dictadura franquista a través del Instituto Nacional de la Vivienda (INV), la Obra Sindical del Hogar y de Arquitectura (OSH) y las viviendas municipales. Aunque con el paso del tiempo, especialmente a partir del desarrollismo, la promoción pública fue cada vez menor, en favor de la iniciativa privada.